jueves, febrero 08, 2007

Pólvora negra & Lycra.



Jugaba a hacer sombras chinescas con las etiquetas de unas prendas que compre para protegerme de la humedad y del frío en aquellas ocasiones en las que, descerebrado que soy, monto en bici sin atender ni a la estación ni a los consejos mostrencos de la D.G.T, cuando di, así, como si no quiere la cosa, con las palabras “lycra” y "nylon", lo cual me recordó que en la "posada" o "capillada" anterior había mencionado, mas a la remanguille que de otra manera, a un fulano dicho Don Dupont: coleguilla de Lavoisier y supuestamente solicitante (en el termino eclesiástico, me gusta suponer a mi sin hacer caso de biografías maquilladas) de su viuda, industrial, cazador de concesiones, enciclopedista por herencia, mandapoco cuando le dejaron y pudo, y con cierto predicamento entre quienes empezaban a interesarse por la ciencia como método productivo.

¿Y a santo de qué este de oca a oca y tiro porque me toca? Fácil, ya lo veréis.

Este don Dupont -hijo de otro don Dupont sacado de pila como Pierre Samuel (1739-1817), y a lo que parece en origen relojero, enciclopedista, filosofo de aquellos a los que la historia ha rotulado como "fisiócratas" y autor de una cosa muy espesa titulada “La physiocratie ou constitution essentielle du gouvernemet le plus avantageux au genre humain”-, hasta el nervio del regocijo de aquel infecto aire revolucionario que traía y llevaba destrucción y muerte a oleadas y, pensando, tras ver no pocas barbas de vecinos peladas, en evitar la molesta ultima parte de aquel ambiguo lema revolucionario que rezaba: “UNITÉ. INDIVISILITÉ DE LA RÉPUBLIQUE. LIBERTÉ, ÉGALITÉ, FRATERNITÉ. OU LA MORT”[1], pues reunió a parentela y caudales y, en 1799[2] y sin ni siquiera echar una mirada atrás, sacudió a la chita callando de sus botas el polvo de Francia para establecerse en la nueva República de allende el mar océano.

Que los Dupont - prietas las filas- cayeran de pie en su nuevo destino, o, lo que parece mas probable, que en su momento tiraran de las levitas más influyentes y adecuadas, es cosa que poco importa. Mejor para ellos, y puede que para todos nosotros si, a la sombra de los próceres de la época[3], cerraron tratos ventajosos, lograron exención de impuestos, consiguieron privilegios, o dieron con el consentimiento de cierta patente para, que sé yo, hacer y deshacer como señores feudales.

Abramos un paréntesis de poco más de dos años. Estamos a 19 de Julio de 1802 cuando Eleuthère Irénée du Pont de Nemours abre su primera fabrica de pólvora negra a pocas millas de Wilmington (1638), ciudad portuaria de Delaware. Se trata de unos simples cobertizos cabe una arboleda a orillas del río Brandywine.

La elección, rotundamente acertada.

EE.UU, el país adoptivo de los Dupont , no ha desarrollado lo suficiente la industria polvorista. No escasean el numero de pirotécnicos, pero estos son maestrillos locales sin fundamentos teóricos, por ejemplo, sobre lo que la combustión representa en la efectividad de la pólvora. Eleuthère, si que lo sabe, a más de por propia experiencia, por los años que pasó ramoneando en el laboratorio de Lavoisier, que, no lo olvidemos, fue -entre otras cosas a las que le llevo su suegro y la necesidad de vivir dignamente manteniendo al unísono sus costosas investigaciones- inspector general de las fábricas de pólvora, tiempo en el que perfeccionó las técnicas de producción. Y ahí tenemos a don Dupont como pez en el agua: enmendando mezclas, refinando, catando granulaciones más acordes; innovando los métodos de conservación y de almacenamiento y de transporte. Produciendo a sus anchas. A lo grande.

Pero no es hasta primeros de Mayo de 1804 cuando empieza a fabricar y vender pólvora. Por cierto, el primer cargamento exportado vino en 1805 a España. Luego las cosas vinieron rodadas: La guerra de 1812 contra Inglaterra -dada "oficialmente" por concluida el 24 de diciembre de 1814 tras la firma del tratado de Gante- también debió de contribuir lo suyo para el crecimiento de la "Marca". La guerra contra México, después, no es para dudar que hiciera otro tanto por la salud de las arcas duponianas. Aunque el definitivo despegue y afianzamiento de la compañía tuvo lugar durante la Guerra de Secesión, contienda en la que DuPont, como estrella proveedora de las fuerzas de la Unión consiguió más de lo que jamas había imaginado. Para entonces, ya en 1857, el nieto de Eleuthère, Lammont du Pont, había patentado una formula de pólvora mejorada. Para entendernos: donde sus antecesores habían utilizado el nitrato de potasio (KNO3), él utiliza él el nitrato de sodio (NaNO3), más barato y sobre todo más estable.

Y aun más: A pelo con estas fechas Lammot Dupont levanta la fábrica de Repauno en Gibbstown, Nueva Jersey, donde iniciaría la producción de dinamita, un explosivo unas cuantas veces más potente que la pólvora negra. Buena empresa, a fe mía, puesto que su utilización se hizo patente, si es que no necesaria, para el despegue económico del país... Piénsese en la apertura de nuevas minas, en el necesario trazado de vías de comunicación, en la ampliación y mejora de puertos y ensenadas, en la prospección de canteras, en la actividad propia de los nuevos asentamientos creados por las masas de colonos que, palmo a palmo, fueron transformando la fisonomía salvaje del país. Piénsese en el ferrocarril mismo, en su trazado, en las toneladas de roca que mover ("earth-moving explosives).

En 1901, a la muerte del presidente de la Compañía, los socios en activo toman la decisión de vender sus activos a quien presenta la mejor oferta. Thomas Coleman, Alfred Iréneé y Pierre Samuel du Pont, a la sazón bisnietos del fundador, pasan a ser los nuevos propietarios. Meses después levantan el Eastern Laboratory, donde centran su labor investigadora en la consecución de nuevos materiales: pinturas, plásticos[4], tintes...

Con los años y esta diversificación la Compañía se expande considerablemente; abre nuevas plantas y laboratorios, adquiere derechos y patentes y surgen a partir de ahí cauchos sintéticos, el Nylon, el Teflon, el Lucite, el Mylar, la Lycra, el Kevlar, etc. Para entonces su expansión rebosa las fronteras estadounidenses (Fue en 1958 cuando se creo el Departamento Internacional y la empresa comenzó a realizar cuantiosas inversiones en el exterior) y, como no, empiezan a surgir choques con agencias gubernamentales, bien por incumplir las leyes antimonopolio, por alterar el precio de las cosas, por pagos ilegales... ciertos o supositicios, por contranvención de las leyes medioambientales y por otras causas que en mi ignorancia se me escapan. Pero tal, así como su intervención en todos los conflictos armados del ultimo siglo, son otra historia.

Su orgullosa divisa: «Better Things for Better Living... Through Chemistry» [5]

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NOTAS:

1.- En septiembre de 1795 entra en vigor una nueva Constitución por la que el pueblo queda alejado de las decisiones políticas, mientras que un poder oligárquico (o sea los mismos perros con distintos collares) alcanzan sus objetivos socioeconómicos.

2.- Curiosamente el año en que Bonaparte creó un gobierno provincial con Fouche y Talleyrand; punto de inflexión en el que empezó su ascensión al poder.

3.- Hasta la espesa fraila Carmen conoce que don Eleuthère estaba a partir un piñón con la nueva "nomenclatura"; con el patriciado postrevolucionario, quiero decir. Con los federalistas que tras la independencia se habían perpetuado como una "República aristocrática", por entendernos mejor. Aunque parece demostrado que con el que mejores migas hizo fue con un republicano demócrata dicho don Thomas o monsieur Jefferson (1734-1826). Este, miembro del Congreso Continental de 1775, presidió el comité encargado de redactar la Declaración de la Independencia. Entre 1779 y 1781 gobernó el estado de Virginia; dos años después volvió al Congreso, de donde partió para Francia como embajador (1785-1789). Ocupó la secretaría de estado que le ofreció Washington para ejercer después (1797-1801) como vicepresidente de J.Adams, a quien sucedió en el cargo como tercer presidente de los Estados Unidos. Inauguró la nueva capital, Washington, estableciendola con el rango de Distrito Federal por la necesidad de sustraer a la misma de las rivalidades surgidas entre los diferentes estados que la pretendian; esto fue mediante la cesión de Maryland y Virginia de territorios que la colocaron equidistante de los estados del Norte y del Sur. Compró la Luisiana a Francia (1803) y se mantuvo neutral en las guerras napoleónicas. Resulto reelegido para una nueva legislatura, al término de la cual se retiró a su granja de Virginia. "Dos cojones y Espíritu Republicano Romano".

4.- La historia del plástico es mas antigua de lo que tendemos a pensar. Para cuando los Dupont que cito comenzaron su producción y comercialización se habían dado ya los siguientes hechos: En 1862 Alexander Parkes había inventado el primer plástico: Parkesine. En 1866 John Wesley Hyalt inventa el celuloide. En 1872 se consigue en laboratorio la polimerizacion del Cloruro de Vinilo, obteniendo así el PVC (Policloruro de Vinilo). En 1891 Ch. Topham produce el Rayón. En 1900 el Dr. Jacques Edwin Braeckland crea la Baquelita, el primer plástico completamente sintético...

5.- Algo así como:«Mejores cosas para vivir mejor... gracias a la química»

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Don Gaiferos (el "don" es imprscindible)