domingo, junio 29, 2003

Quejica que es uno.


Lo lamento. Lamento de veras que el post anterior haya quedado en estado tan comatoso. Pero así lo dejo, si señor; no por descortesía, claro está, sino para vergüenza y escarnio propio. De este modo, cada vez que le vea o recuerde, caeré en la cuenta de que la prisa es una mala consejera que lleva a fatalidades y equívocos.

En fin, que para quitarme el mal sabor de boca he conducido hasta el campo, he encendido un buen "toscano", y a la fresca de unos pinos he leído algo sobre el gran Leonardo. De vuelta me he sentado en una terraza con una birra fresquita en la mano, en tanto a un tiro de piedra, un trilero limpiaba los bolsillos a un par de tipos que no debían de saber sumar ni con los dedos.

No es que las desgracias ajenas me hayan arreglado el día, pero parece que me siento algo mejor y, sobre todo, menos bobo.

Lo dicho y hasta más ver
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miércoles, junio 25, 2003

Exordio a la puerta de un Museo.



Corre el tiempo que se las pela, y a cada dí­a que pasa me gustan los aeropuertos menos. No les aguanto. Independientemente de la condición y edad antes en ellos se veían viajeros;ahora no, ahora es otra cosa, en la actualidad priman las grandes masas de vocación traslaticia: Niños malcriados con miméticos nombres compuestos extraídos, a todas luces, de revistas extravagantes o estúpidos programas de televisión (¡Jonathan Oscar!, refiriéndose sin duda a su nieto, gritaba el otro día desde el taburete del bar una vieja arpía de pelo azulado); papás/mamás sin ningún poso de buenas maneras que transmitir a su prole; guardas de la porra abroquelados en su arrogante estulticia; subcontratados de los servicios de limpieza que por el salario que se les da no hacen sino cambiar la mierda de sitio; paladines de la cruzada antitabaco tan aguerridos como pateticos; pensionistas quejicas incapaces de encontrarse el culo sin un libro de instrucciones; yuppies con la tendencia uniforme de volver a la lactancia, cada uno de ellos con una insulsa botellita de agua -o alguna mierda isotónica- a modo de biberón; estudiantes de idiomas con un extremo desconocimiento del propio; congresistas anillados (como el quebrantahuesos " Esperanza") con un telefonino escandaloso y delator; pijos a la carta y, si acaso, algún viajero, reconocible por su lenguaje corporal pausado, por unos ojos viejos e inquisitivos en el paciente rostro de un esperador de trenes...

Ahora, gracias a la cosa esta de Internet, vamos a viajar sin el imperativo de tener que sufrir espectáculo aeroportuario alguno.

Hace un calor que agarrota. Estoy sentado en el borde de una silla, con la camiseta pegada al cuerpo y una birra en la mano, viendo un listado de museos que a veces el sudor me vela. Los hay de todas las categorí­as, la mayorí­a de ellos raros, inverosí­miles, bobalicones, esperpénticos...

Supongamos: Si el piojo verde, los calcetines con cremallera, los boquerones en vinagre, la pena negra, el zurcido hanseatico y hasta el catarro cuentan con museo, ¿que impedimento de bulto puede haber para que otros objetos o disciplinas cuenten también con uno propio?

Ninguno.

¿Pero existe algún lugar entre cuatro paredes que, a modo de muestrario, de cabida a las impí­as y denostadas matemáticas?

Seguro. Cirdan lo sabe porque un pajarito se lo ha soplado al oí­do.

La ciudad, a la que de momento llamare X, se encuentra en México, al NO y muy cerca de la capital del país, en la región que dicen del Bajío. Construida su parte antigua sobre la colina de Sangremal, X es de vocación horizontal, colorista, barroca, linda y lírica. A X lo único que le falta es un río; un rí­o con más ambición que ese hilo de caudal cí­clico que por ella corre. X es ciudad de parques y jardines, de hermosos alrededores, de comidas picantes y de toros. En X no saben preparar el rabo de toro, pero hacen un guiso de cabrito y unos camarones de agua dulce para chuparse los dedos. De formato humano, la ciudad es rica, artesanal, fabril y universitaria; tiene obispo, buenos talladores de piedras preciosas, un mercado muy colorista, una calle dedicada a Pasteur y un acueducto cojonudo.

Algunas noches, cuando los mariachis (especie de tuna con sombrerotes y pantalones ceñidos largos) dejan de dar la tabarra, los perros ladran y la ciudad duerme, rondan guardianes las calles, a caballo, los tres jinetes del alba: El Correo de la Independencia Ignacio Pérez, Santiago Apóstol y la Carambada.

La ciudad es Querétaro, que no otra, asiento, como ya he dado a entender, de un Museo de la Matemática.

Dice la entradilla virtual a tan docta casa:

APROXIMACIÓN A LA MATEMÁTICA

Los mitos que existen acerca de la matemática impiden que las personas se aproximen siquiera a esta ciencia, e incluso obstaculizan su divulgación. Por esta razón se plantea una alternativa de divulgación escrita que permita una "aproximación a la matemática" como un puente que se tiende entre el público especializado y el no especializado; es decir, está dirigida al público en general y a la comunidad científica, sin menoscabo de la coherencia de la ciencia.
La matemática puede considerarse un punto nodal de la profesionalización, con base en ser un factor determinante en la elección de la carrera, el planteamiento de la obra es una acción que va más alla del ámbito de la educación institucionalizada, porque inicia al lector en la concientización de la subyacencia de la matemática en las ciencias, las artes y en general en los ámbitos cotidianos. Al penetrar, la matemática, los espacios sociales, los educandos aprenden a interpretar lo que han visto como abstracciones, formulas y definiciones sin sentido; y el público en general inicia el proceso de desmitificación de la matemática.


O ya metidos en harina y refiriéndonos a las "Esferas Tangentes":

El Beso Exacto

Sir Frederick Soddy premio Nobel 1921 por el descubrimiento de los Isótopos expresó el teorema del Círculo de Descartes poéticamente en el "El Beso Exacto" cuyas estrofas centrales dicen:
Cuatro círculos llegaron a besarse, es el menor el más curvado.
La curvatura no es sino la inversa de las distancia desde el centro.
Aunque este enigma a Euclides asombrara como la recta tiene curvatura nula, y las curvas cóncavas tienen signo menos, la suma de los cuadrados de las cuatro curvaturas es igual a la mitad del cuadrado de su suma.


Y aquí os dejo, hace demasiado calor para continuar. Me voy a la inmobiliaria de enfrente para alquilar un apartamento en Alaska.


A ser felices y beber mucho H2O
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viernes, junio 20, 2003

Cosa de números:


Perdón, no es que Cirdan lo diga, no señor; es que lo dice ese cuento de tanta risa o miedo, según se mire, que constituye el último libro canónico del Nuevo Testamento. ¿Qué de que hablo? Búscalo y verás: capitulo 13, versículo 18, Apocalipsis de Juan.

En efecto, dice esta revelación (se conoce que el consumo de hachís es universalmente intemporal) referente a los postreros días del mundo: "Aquí la sabiduría. Quien tenga inteligencia que calcule el número de la bestia, pues es número humano. Y su número es seiscientos sesenta y seis".

Humano el número si que lo es, que no veo yo a una zapatilla o a un abejaruco con capacidad para tales abstracciones. Lo de la "inteligencia", para mi que ha sido una añagaza de quienes no poseyéndola ni por el forro han pretendido, mediante la cita apuntada, simular que les sale hasta por los poros. Por otra parte, plantear un problema del que ya se sabe la solución (666) es como asar manteca.

Viene esto a que he visto en una web un curioso estudio matemático que, de modo exhaustivo, trata de explicar la razón por la que el cuate Juan tatúa al jodido demonio, como si de recental destinado al matadero se tratara, con el 666 en el culo. La cosa está en inglés, pero no os preocupéis: a mis espaldas aseguran que la puede entender hasta el musmisimo ministro de Ciencia y Tecnología.

Cosa de números, colegas.

La comedia se titula: "The Number of the Beast" . Servidor de ustedes, mucho más excesivo e hiperbólico, la hubiera titulado: "De como un cabalista vivalavirgen explica a o demo con los cartones de bingo que tira mi vecina"

En fin, leer el artículo que os apunto porque realmente está bien tramado, y ser conscientes de que por el mismo sistema podéis demostrar que al Espíritu Santo le gustan los huevos con jamón, es primo -por parte de madre- de Winston Churchill, conduce un Ford Fiesta, es perseguido por el cobrador del frac y reside en Ribadeo.

NOTA: Picado en mi orgullo por semejante juego de números, y aceptando la premisa de que la Bestia o algunos de sus adlateres andan trajinando por el mundo, me propuse, seguro de que con las leyes de inmigración en vigor hasta los diablos deben de callejear con cédula, averiguar los nombres que usan o pueden usar por disimulo. Estos son los resultados según la cábala de Alejandría: Rosito Melodía, Pepiton de Lis, Perendengue López, Esau Caramillo, Rosarito Taramba, Don Tiresias de Rua Corrupia, Bill Hocked III, Nataniel Bar-Dinman, Idumeo Tumart Beberi, Don Pánfilo ed-Din (también llamado don Jawali Atabek), Almamún Agud, Serome Truxo, Jusaf Truxamán y Azarquiel Farias.


2/ Una frivolite que puede traer cola:

Esto que aquí os pongo es una de esas ocurrencias anónimas que me llegan por correo. Corto y pego.

Métodos matemáticos para cazar un león

El método de la geometría de inversión.
Debes colocar una jaula esférica en mitad de la selva. Luego te encierras dentro de ella. Haces un inversión con respecto a la jaula; ahora el exterior esta dentro de la jaula, con TODOS los leones, y tú estas fuera de la jaula

El método de la teoría de la medida.
La selva es un espacio separable, por tanto existe una sucesión de puntos que converge al león. Es obvio que si seguimos estos puntos silenciosamente nos acercaremos al león tanto como queramos, digamos en un entorno de radio épsilon con el equipo adecuado, y lo matamos.

El método topologico.
Observamos que el león tiene por lo menos la conectividad de un toro, por lo tanto lo podemos llevar a un espacio cuatri-dimensional, y lo manipulamos para hacerle un nudo cuando lo devolvamos al espacio tridimensional. Estará indefenso.

El método termodinamico.
Construimos una membrana semipermeable, permeable a todo excepto a los leones, y la paseamos por la selva.

El método de Schrodinger.
En todo momento existe una probabilidad de que el león este dentro de la jaula. Ciérrala y siéntate a esperar.

El método de la geometría proyectiva.
Sin pérdida de generalidad, podemos ver el desierto como una superficie plana; proyecta esta superficie sobre una recta, y luego proyecta esta recta sobre un punto dentro de la jaula; el león habrá sido aplicado al interior de la jaula.

El método de Bolzano-Weierstrass.
Divide la selva en dos partes, y enciérralas con vallas. El león tiene que estar en una de las dos partes; vuelve a dividirla en dos, construyendo una valla por la mitad, y procede iterativamente construyendo vallas que dividan en dos la zona en la que esta el león. Finalmente, tendrás al león encerrado por una valla tan pequeña como quieras.

El método de Peano.
Construye una curva de Peano que recorra toda la selva. Esta curva puede ser recorrida en un tiempo arbitrariamente pequeño, así que lo único que tienes que hacer es coger una lanza y recorrer la curva en un tiempo menor que el que tarda el león en moverse una distancia igual a su tamaño.



3/ Quiral viene de mano:

De mano en griego, claro; como quiromancia, esa vana y supersticiosa manera de adivinar por medio de las rayas de las manos. Pero aquí venimos a hablar de moléculas, de moléculas quirales: Una molécula así definida es aquella que no puede superponerse con su imagen especular. Una mano es quiral en el sentido de que la imagen especular de la mano izquierda es la mano derecha (hacer la prueba delante de un espejo: mano izquierda con la palma frente al espejo; mano derecha con la palma frente a vuestros ojos. Veréis como la visión que tenéis en el espejo de vuestra mano izquierda es idéntica a la que tenéis directamente de vuestra mano derecha), y ambas no pueden superponerse. En caso de que tengan una vida suficientemente larga, las moléculas quirales son ópticamente activas, lo que da a entender que pueden girar el plano de luz polarizada. A una molécula quiral y a su imagen especular la gente lista les llama enantiómeros. Yo no, a mi me importan tres cojones. Los pares de enantioloquesea de una molécula giran en la misma extensión del plano de polarización, pero en sentidos opuestos.

Esto, y la teoría de grupos para dilucidar si una molécula es o no quiral, lo expliqué una vez en Tierra Media. No voy a abundar en ello porque ahora tengo que preparar las maletas para irme de viaje. Para saber más dirigios a PERCEPNET y echar un ojo a "Moléculas asimétricas para un mundo asimétrico"



4/ RADIOFUENTES:

El 3C 48 es un cuásar. Y el APM 08279+5255 también, no te jode....

¿Qué es un Cuásar y cuál es su significado? ¿Cuando se descubrieron y cuál fue el primero? Todo esto y más muy bien explicado pinchando aquí



5/ Buscando los deletéreos gallumbos de Wally... o algo así:

Me parece a mi que tal prenda, los calcetines resudados de Abdul Karim - zapatero remendón de la ciudad de Sulaimaniya -, el refajo de la segunda esposa del cojo de Tuz, las bombas fétidas de la tienda de artículos de broma de Afshar el legañoso, y el instrumental de cocina del "Café Ialaiwi", son las únicas armas químicas de destrucción masiva que, como máximo, van a encontrar los "Imperiales" en su husmear por la vetusta Mesopotamia. Ellos dicen que buscan carbunco y marranadas de esas, pero vete tu a saber...


6/ Algoritmos hasta para cortar el pan:

Pues eso: Una especie de algoritmo que describe a las especies según sus comportamientos ecológicos. TENDENCIAS CIENTIFICAS: "Una nueva teoría de la biodiversidad describe por primera vez el algoritmo ecológico de las especies"


7/ La salud es lo que importa:

La violeta de los hechiceros, el acebo, la marihuana, la arenaria, la manzanilla romana, el cardo bendito y un montón de plantas más forman parte del Inventario de plantas medicinales de uso popular en la ciudad de Valencia.Este y otro articulo sobre el mismo tema podéis encontrarlo en Medicina y Ciencias Sociales:


Y aquí me quedo. Salud y hasta dentro de unos días.
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jueves, junio 19, 2003

Satélites artificiales

De lo inadvertido que pulula sobre nuestras cabezas.

El espacio circunterrestre se está convirtiendo en un patio de colegio, tal es el número de artefactos de manufactura humana que sin desaliento giran sobre nuestras cabezotas. Se dice, y no sin razón, que si un hipotético astrónomo residente en Júpiter apuntara su telescopio hacia nuestro modesto planeta, descubriría algo muy parecido a un "tiovivo", un anillo artificial constituido -en poco más de cuarenta años- por gran número de satélites activos e inactivos, fragmentos de cohetes, un montón de restos más pequeños, la basura y mierda dejada por los astronautas, piezas de todo tamaño y genero perdidas, un par de botellas de cocacola y un póster del Che Guevara.

Esta manía de colgar del cielo objetos artificiales que tantas páginas de prensa ha llenado, data experimentalmente de octubre de 1957 -"Año Geofísico Internacional"-, cuando la Unión Soviética lanzó el "Sputnik-1" (este abuelo de los satélites artificiales logró circuir el globo terrestre en aproximadamente hora y media), seguido por el del "Sputnik-2" en noviembre del mismo año. La competencia, es decir los EE.UU., sufrió un estrepitoso fracaso al intentar poner en órbita un "Vanguard", aunque poco después, el 31 de enero de 1958, cagaitos de vergüenza y miedo, alcanzaran el éxito al lograr colocar en órbita su tan necesario y deseado primer satélite, impulsado, esta vez, por un cohete Júpiter proyectado por el "chaquetero" Werner von Braun. Se trataba del "Explorer-1", que equipado con dos detectores de micrometeoritos y un contador Geiger ideado para acusar la presencia de partículas cargadas eléctricamente, condujo al descubrimiento del cinturón de radiación de Van Allen. La más que cantada replica soviética -en iguales términos científicos- tuvo lugar el 15 de mayo de 1958, con el lanzamiento del Sputnik-3, destinado a investigar la composición de la alta atmósfera, el flujo de micrometeoritos, la concentración de partículas de carga y bla, bla, bla...

A cada uno de estos lejanos artefactos le debemos seguramente una pizca más de conocimiento: Unos nos han ayudado a entender las características físicas de nuestro entorno planetario; otros han escudriñado las remotas regiones que se hallan entre las estrellas, poniendo de manifiesto cuán insignificante es el planeta en que vivimos, y en qué medida nos hallamos interrelacionados con el Cosmos. Les hay que con su polifémico ojo puesto en la casa que les vio partir reportan información sobre los recursos naturales ocultos en el subsuelo y en los océanos, o revelan la compleja mecánica que tiene lugar en nuestra atmósfera. Algunos nos son tan trivialmente cotidianos como cualquier electrodoméstico. Ahí están los satélites meteorológicos, aconsejándonos si quedar en casa o salir de merienda, y los de telecomunicaciones, que permiten el dialogo cuasi-instantáneo entre puntos intercontinentales.

Por joder, como es su inveterada costumbre, también rumbea por ahí una ingente cantidad de chatarra puesta en órbita por los militares. Tales controlan los movimientos de las fuerzas ¿enemigas?, detectan y siguen lanzamientos de misiles, de huesos de aceituna o de lo que sea, captan ensayos nucleares y ponen la oreja a las conversaciones de las vecinas de mi barrio...

RECAPITULANDO:

Una clasificación bastante exacta de los satélites artificiales puede ser la siguiente:

- Satélites Meteorológicos.

- Satélites de Exploración de Recursos Naturales.

- Satélites de Navegación.

- Satélites de Telecomunicaciones.

- Satélites Militares
Telecomunicaciones.
Alarma avanzada.
Detección nuclear.
Vigilancia oceánica.
Antisatélites.
Reconocimiento.
Meteorología.

- Satélites Científicos:
Atmosféricos.
Geodésicos.
Biológicos.
Espaciales.

- Satélites Tecnológicos (Llamo así a aquellos que se lanzan para la experimentación de nuevas tecnologías aplicables a los anteriores. En estos también pueden experimentarse nuevos combustibles)


Un magnifico trabajo para entender la mecánica satelital es el de jorge moscoso sánchez en monografias.com

"Esencialmente, un satélite es un repetidor de radio en el cielo (transponder). Un sistema de satélite consiste de un transponder, una estación basada en tierra, para controlar el funcionamiento y una red de usuario, de las estaciones terrestres, que proporciona las facilidades para transmisión y recepción de tráfico de comunicaciones, a través del sistema de satélite. Las transmisiones de satélites se catalogan como bus o carga útil. La de bus incluye mecanismos de control que apoyan la operación de carga útil. La de carga útil es la información del usuario que será transportada a través del sistema..."

Teoría básica de satélites, Indice resumido:

1.- Velocidad de la órbita.
2.- Periodo de la órbita.
3.- Comunicación por satélites.
4.- Clasificaciones orbitales, espaciamiento y asignaciones de frecuencia.
5.- Modelos de enlace del sistema satelital.
6.- Inmarsat y otros sistemas de satélites.
7.- Dispositivos de microondas.
8.- Transmisión sin cables.
9.- Estructura general de un radioenlace por microondas.

Más sobre todo este lio volandero.

Y con esto y un bizcocho, hasta otro día a las ocho.
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martes, junio 17, 2003

ADN




El llamado "ácido desoxirribonucleico" (ADN) constituye, dicho a la llana, una especie de cinta de casete de la vida. La molécula filiforme esta compuesta por dos filamentos independientes que se retuercen helicoidalmente como una doble escalera de caracol. Esta molécula, memoriona de cojones ella, contiene los planos de construcción de ese magnifico edificio que, independientemente de su complejidad, representa todo organismo vivo, así como el material que significará sus factores hereditarios. Un único filamento de esta duplice hélice guarda, a la letra, el texto completo de la información genética. Una de estas moléculas ADN está formada por una inimaginable cantidad de átomos. No obstante su composición es relativamente sencilla: está integrada por miles de pequeños componentes (nucleótidos), que se iteran y que están unidos en una larga cadena. Toda parte "componente" está formada por tres moléculas, un compuesto de azúcar , un compuesto de fósforo y una base (lo contrario de un ácido)... Ah, si, el "azúcar". Hay muchas clases de azúcar: la glucosa y la caña de azúcar, por ejemplo; en nuestro caso nos encontramos con una composición similar, aunque con la diferencia de que en la molécula existen cinco átomos de carbono en vez de seis. A este azúcar se le llama desoxirribosa, de ahí el nombre del ácido.

En la cadena (imaginémosla ahora como una cremallera) de la molécula ADN el fosfato y el azúcar se intercambian entre sí, mientras que la base cuelga lateralmente. Sigamos con la base: En nuestra molécula ADN aparecen cuatro clases diferentes: citosina, guanina, adenina y timina, cada una de las cuales está presente en cada parte "componente", sin que en ello se siga un orden determinado. Digamos que es como un abecedario de cuatro letras (A, C, G, T), cuyos términos se alternan al azar.

Pero aun quedan un par de cosas por "atar". En la molécula de ADN existen dos de estas cadenas citadas, unidas paralelamente. La conexión está formada por las bases que unen las cuerdas, al modo de de los peldaños de una escalera monda y lironda. En esta unión solo es posible emparejar adenina con timina y citosina con guanina, puesto que tales sustancias quí­micas, por motivos estructurales se acoplan entre sí, igual que se acopla la mano a un guante. Además, como son de tamaño diferente, sólo la unión de una corta y una larga, da como resultado la longitud exacta del peldaño de unión. Lo excitante y realmente curioso es comprobar que la sucesión de las bases es siempre la misma cuando se trata de de los mismos caracteres hereditarios, siendo desigual cuando estos son también desiguales. Lo cual, como es fácil de ver, constituye los fundamentos del código de la herencia.

Pero estas cosas no os serán nuevas si sois lectores de P@nurg@d@s , el boletín de fractales.org, donde en ocasiones he puesto enlaces sobre "ciencia forense" que hacian alusión al tema. Y hoy, por completar aquello que en su día escribi, con ello voy a continuar:

"Pero fue a mediados de siglo cuando gracias al descubrimiento del ADN y de su estructura y al posterior avance en las técnicas de análisis de dicha molécula la Hemogenética Forense evolucionó considerablemente hasta el punto de que hoy en dí­a puede hablarse de una nueva subespecialidad dentro de la Medicina Forense: la Genética Forense. Dicha ciencia estudia básicamente unas regiones del ADN que presentan variabilidad entre los distintos individuos, es decir, estudia regiones polimórficas del ADN. Así, analizando un determinado número de regiones polimórficas, la probabilidad de que dos individuos sean genéticamente iguales es prácticamente nula (excepto en el caso de gemelos univitelinos)".... Tiene escrito Carmen Entrala, del "Depto. de Medicina Legal de la Universidad de Granada, en un trabajo titulado: "TÉCNICAS DE ANÁLISIS DEL ADN EN GENÉTICA FORENSE"

Indice:

1.- Evolución de las técnicas de estudio de los polimorfismos de ADN.

2.- Análisis para la reacción en cadena de la polimerasa (PCR)

2.1.- Generalidades.

2.2.- Componentes de la PCR.

3.- Futuras tecnologias: biochips.

3.1.- Aplicación de los biochips.

Seguramente en el texto encontreis dos palabras consustanciales con estas novisimas técnicas: secuenciador y geles. Su interpretación es sencilla, así que no os asusten.

A cuidarse y desoxirribonucleizarse.
Publicado por Don Gaiferos en 8:51 p. m. |   Enlaces a esta entrada
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lunes, junio 16, 2003

De lo modesto como insuperable objeto de goce y alegría.

De lo modesto como insuperable objeto de goce y alegría.

Hoy estoy espeso como la pez. Veréis por qué: Hace un calor que derrite, tengo las ventanas abiertas hasta donde los quejumbrosos goznes permiten, y, sin barrera acústica alguna de por medio, el terco run-run de los acondicionadores de aire de los vecinos me está jibarizando el cerebro. Hoy estoy espeso, muy espeso, hace un calor que mata y echo en falta la confortable y fresca compañía de un botijo.

Me encantan los botijos. Pero claro, eso debe de ser porque soy hijo de tierras tórridas y sin agua: góticas, sin sombra, sedientas, de resoles, hoz y guadaña. Hijo de un pueblo de cuatro chopos pelados, paja y barro, donde detrás de cada puerta, a un paso del camino, a un amén del enfebrecido caminante, posaba con modesto orgullo un botijo pasado por cientos de honradas y encallecidas manos.

Y tengo para mi, en mi almario, que por imperativo universal cada ser humano debería de poseer un botijo a rebosar de agua clarita, fresca y sin sodomía. Porque esa es otra que nos pasa inadvertida: es el agua, su bastardez, su escasez o mala calidad el mayor de los azotes mortales para la raza humana. Cuando decimos "al enemigo ni agua", pecamos de igual manera que lo hacen los asesinos de masas, los genocidas y los tiranos. Comparada a la falta de agua el SIDA y las neumonías típicas, o atípicas, o crípticas, o peripatéticas, o como os salga de las napias, no dejan de ser una chorrada de "marca", una mariconada de niños pijos.

Perdón, ya he dicho que voy espeso y tengo como vahídos mentales. Enumerar a estas alturas las bondades del agua, no creo que tenga ningún sentido. Además, no hay mayor signo de "vuelta atrás" que pretender sentar cátedra de futuros y pasados políticamente tamizados. Mesías hubo uno, largó cuatro cosas que conocía de oído e iban contra las normas establecidas, contolas en los foros y la jodió. La jodió porque no hay cosa más enfadosa y ridícula que pretender ser el paradigma de las buenas costumbres.

Pero... ¿qué es un botijo?. Y esto, por pedestre que suene no es ninguna broma.

El botijo, flor figulina de los andamios, los campos de mies, los talleres artesanales, las eras y los prados, es tierra, y si de la tierra venimos y a la tierra vamos, bien podemos decir que el botijo es emblema de nuestra naturaleza apocada, borrosa y feble. Honrado producto de la cerámica nacional - acaso la manifestación más valiosa de la artesanía popular - ha decaído su uso, aunque siga vendiéndose debido a la función ornamental que la putañera manía burguesa del "souvenir" le ha conferido.

De barro "poroso", es su fin el de refrescar el agua; es de vientre abultado, con asa en la parte superior; a uno de los lados cuenta con una boca a propósito para llenarle de agua, y al opuesto un pitón para beber de ella. Dicho de otro modo: El botijo es una fresquera arcillosa, panzuda y pobre. De naturaleza porosa, a través de estos poros se filtra el agua que contiene: especie de sudorina que una vez en contacto con el medio ambiente se evapora. Esto debido al calor latente de vaporización. Me explico: Una parte del calor la suministra el medio ambiente, pero al no ser suficiente, el agua del botijo (por decirlo de algún modo), cede parte de sus propias calorías. Con estos antecedentes podemos concluir que el grado de enfriamiento es multifacético, pues depende del volumen de agua que contenga el botijo y de las condiciones ambientales (mayormente temperatura ambiental), de modo que si la temperatura ambiental es elevada, el proceso de evaporación será rápido (el botijo sudará como un ciclista en los Alpes), a la inversa que el proceso de enfriamiento.

Algo a la vez sencillo y complicado. Tales cosas tiene la ciencia.

A ser buenos y beber despacio.
Publicado por Don Gaiferos en 7:53 p. m. |   Enlaces a esta entrada
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domingo, junio 15, 2003

Disquisiciones de un paseante extraviado.



Esta muy bien eso de celebrar los centenarios de los acontecimientos destacados. Es como encender unas velas en la tarta del tiempo y tirar de las orejas a la historia. Este año, allá para diciembre, hará un siglo que los hermanos Wright, Orville & Wilbur, vecinos de Dayton, Ohio, encendieron la chispa de la aeronáutica. Ex impresores y editores del West Side News, los Wright, unos tipos raros chiflados por la mecánica, se entusiasmaron tanto con la aparición de la modesta bicicleta que dejaron su pequeña editorial para dedicarse al pedal y a las dos ruedas. Un tanto en las nubes debían de estar permanentemente los pollos, pues se sabe que desde niños estuvieron obsesionados por hacer volar aparatos más pesados que el aire; lo cual lograron tras muchas costaladas y coscorrones un 17 de diciembre de 1903... sobre las dunas de una playa de Carolina del Norte. Pero esto no es lo que yo vengo aquí a contar, aunque tenga su mérito; porque mérito es levantarse del suelo con cuatro tablas y unos metros de muselina. Es más: cada vez que pienso en estos tíos tendidos boca abajo en tal saco de astillas - y con 110 Kg. de petardeante mecánica como sobrepeso - me tiemblan las piernas de miedo.

Y hablo con conocimiento de causa, puesto que he visto la frágil mariposa en la que volaron. Llamemos al entelado cajón de marras Flyer III y digamos que se expone en un museo de Washington.

¿De Washington?

Si señora, de Washington, que es como Monzón: tiene obispo, casaputas y frontón.

Washington es una ciudad mayormente cuadriculada, cartesiana, como un gigantesco parchís tajado por avenidas que discurren en diagonal. En Washington uno se orienta por ciencia balística o, extremando el caso, con el lenguaje escolar de los jugadores de barcos. El compás de la ciudad, pese a las apariencias, es lento y bastante mesurado. Washington es paseable y verde y no se hace aburrida. Una suerte para la ciudad, porque lo excesivo suele volverse amorfo. Washington, ya digo, no es excesivo. A Washington le peinan sus hebras verdes todos los días. Cuando nieva, Washington se vuelve boreal y más amiga. Yo no he visto a Washington nevado, ni florido, pero me la imagino. Hay hombres en Washington que de los "judas" hacen "cristos"; claro, la industria de Washington es gobernar el "mundo". En Washington están a la piedra las putas más bellas y discretas de América, las más caras. También las hay gratuitas y cultivadas, de andares lánguidos y portafolios bajo el brazo; clase esta que solo presta su bien cuidada boca lactofaga a gente importante. A estas pasilleras tituladas el vulgo les llama becarias.

Washington es una ciudad de mujeres aseadas, hoteles de pelaje diverso y policías gordos. De negros (afroamericanos para los que allí se la cogen con papel de fumar).

En Washington se encuentra la Casa Blanca. En la Casa Blanca habita la portera de este patio de vecindongas que es el mundo. La Casa Blanca es un decorado con tramoya, una mona de pascua enjalbegada. La Casa Blanca es como el castillo de Frankenstein pero en finolis. Por sus pasillos discurren, intemporales, verdosos ectoplasmas que pierden jirones de si mismos en cada esquina. A veces, por debajo de alguna puerta se filtra el aire de un crimen. En su día corrieron por sus estancias drogas de diseño, y una echadora de cartas, con el infame estigma de la mentira en la frente gobernaba el mundo.

Sobre la Casa Blanca ondea esa bandera que tanto sale entre resentimiento y cenizas allá donde reine la miseria, en los circos, desfiles conmemorativos, tómbolas benéficas y saraos horteras. Norteamérica es una pura paradoja topológica. Norteamérica es bandera de si misma... Una inmensa bandera que va desde el Atlántico al Pacífico:rutilantes estrellas y barras de sangre consumada.

Llegué a Washington por Dulles y atravesé el Potomac por el Theo Rooselvet Bridge, a considerable altura sobre la punta Sur de la isla que albergando el Theodore Rooselvet Memorial, divide al río en dos brazos con nombre propio: el Little River, a la derecha, y el Canal de Georgetown a la izquierda. El río bajaba turbio y acelerado, rompiendo con fuerza explosiva contra la orilla de otra isleta situada poco más al Sur, justo a la otra banda del puente que atravesaba. “Ayer, por Tuscarora, bajaba el río como la misma mierda. Eso es que ha llovido a gusto en los Blue Ridge", me dijo mi amigo E. Callé porque entonces nada sabia de tales geografias.

Mi amigo, su mujer Barbara y un caniche demente de nombre Slipper (algo así como chinela) viven en el barrio más famoso de Washington. Georgetown se llama, y es el espacio humano más europeo de Washington, el más cinematográfico y de mi agrado. La casa de E. se encuentra en una calle estrecha y empedrada, en cuesta; de cierto aire británico, tiene tres pisos y esta pintada del mismo color rojo que las cajas de condones "Trojan". Cuando el viento sube encañonado desde el río los toldos de las ventanas restallan como látigos. A poco de allí, en la confluencia de la 37 th. y O St., sobre una hermosa colina sita entre el parque Archbold y el Potomac, se encuentra el campus de la Universidad que lleva el mismo nombre que el barrio. Es universidad católica, jesuita. Creo recordar su edificio principal: altivo y tirando a gótico tardío, entre gris y amarronado, de torres vidriadas, prolijo en ventanas y abuhardillado. Frente a la entrada principal, abierta en una torre con tres pinaculos rematados con cruces, se alza una rotonda ajardinada presidida por la hierática figura del obispo fundador.

El Mall es la calle mayor de Washington. He dicho calle mayor y no arteria más importante, pues al ser Washington un distrito con estatus propio, cuenta con avenidas que, no siendo ni más ni menos que las de nuestras capitales, llevan de un estado de la Unión a otro. El Mall es el espejo del imperio; una avenida imperial que en arquitectura imita mucho. Una avenida de renacimientos: los "Renacimientos" -si son tardíos al estilo quiero y no puedo- son engañosos. A Washington siempre le enseñan sacando pecho; el Mall es el pecho de Washington. Pero Washington también tiene hígado, un hígado cirrotico y negro que huele a licor barato, río y prole.

Cogollo cultural, el Mall concentra en sus inmediaciones a los más importantes edificios públicos de la ciudad. Y, a poco que uno se detenga junto a cualquiera de ellos, le será dado contemplar, pululando algo erraticos, a escolares de excursión, jubilados en apretado rebaño, cadetes de la marina, muñidores de votos, polis a caballo, putas con la palabra "libre" en el escote, bandas de música, agrupaciones artísticas llegadas del culo del Imperio, japoneses a la captura de un "momento KodaK" y algún que otro desfile de los viejos meones de la Legión Americana.

Ocupando un luminoso edificio diseñado por Gyo Obata, en Independence Ave., entre las calles 4 y 7 se encuentra el Museo del Aire y del Espacio, que muestra en su interior material sobre los grandes jalones de la navegación aeronáutica y espacial. Allí están (o estaban), en la entrada principal y cual pájaros en jaula de cristal, el "Spirit of St. Louis" de Lindbergh, el "Flyer" de los hermanos Wright, esa punta de lápiz que es el "Apollo XI"...;estaban también, aunque un poco más retirados, el "Bell X-1", el primer avión supersónico (1947), el "X-15", el avión más rápido del mundo (mach 6: 7297 Km/h) que ostenta el récord de...

Ni una palabra más. Aquí me quedo. Ahora este viaje deberéis de continuarlo sol@s.

Salud y hasta otro día.
Publicado por Don Gaiferos en 12:25 p. m. |   Enlaces a esta entrada
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viernes, junio 13, 2003

Astronomía popular en el Quijote.

Astronomía popular en el Quijote.

Cuando días atrás escribí "Paradoja Cervantina", naturalmente hube de consultar el Quijote. Poseo varios ejemplares, aunque con el que habitualmente batallo es un tocho encuadernado en tela, recio de papel, que no basto, amigable de letra y sensatamente anotado; este ejemplar luce muy subrayado y fieramente anotado con impresiones propias. Una birria, vamos. En fin, que una vez tomadas las notas pertinentes, y como no podía ser de otro modo, eché un buen rato hojeando/ojeando los múltiples capítulos del libraco. Y fue en este espigar al azar, cuándo advertí que hubo un tiempo en el que, por motivos que hasta ahora se me escapan, subrayé algunos pasajes referentes a astronomía. De entre todos ellos he escogido uno, el que consideré que más al pelo nos venía a todos, para intentar explicar, en las líneas que siguen y desde mis paupérrimos conocimientos astronómicos su significado.

Parte I, Capítulo XX: "De la jamás vista ni oída aventura que con más poco peligro fue acabada de famoso caballero en el mundo, como la que acabó el valeroso don Quijote de la Mancha"

Es Sancho Panza quién habla, tratando de convencer a don Quijote para que demore una de sus alucinantes aventuras: ... que, a lo que a mí me muestra la ciencia que aprendí cuando era pastor, no debe de haber desde aquí al alba tres horas, porque la boca de la bocina está encima de la cabeza, y hace la media noche en la línea del brazo izquierdo.

La Bocina, Osa Mayor o Carro (compuesta por siete estrellas, cuatro que forman cuadrilátero y las otras tres un arco de circulo que parte de uno de los vértices del mismo cuadrilátero, semejando en conjunto un "carro" sin ruedas") es archiconocida. Es también la más fácil de hallar y reconocer, pues pertenece a las constelaciones circumpolares; en nuestra latitud geográfica (en la de don Quijote debería de haber dicho) permanece invariable sobre el horizonte mientras realiza su revolución de 24 horas en torno a la estrella Polar. Como la lógica indica, su aparición varía de un equinoccio a otro: En primavera aparece por las noches en el Cenit, sobre nuestras cabezas, y en los meses de verano la encontraremos al noroeste, con la lanza del carro apuntando hacia lo alto. En otoño alcanza de nuevo su posición más baja sobre el horizonte norte en las horas vespertinas, y en invierno en el nordeste, con la lanza del carro inclinada. Mediante los correspondientes alineamientos (líneas de enlace imaginarias entre estrellas), el carro puede ayudarnos a encontrar otras estrellas y constelaciones. Mediante el trazado ideal de una línea que pase por las dos estrellas traseras del "Carro", a cinco veces la distancia que separa ambas estrellas se encuentra la estrella Polar, que pertenece a la Osa Menor.

Esta línea de enlace conforma en el cielo una gigantesca manecilla de reloj que permite averiguar, con cierta "aproximación", la hora en las noches despejadas. Para tal basta imaginar la esfera celeste dividida en 24 horas numeradas en sentido contrario al de las agujas del reloj convencional, pues el Carro se mueve en torno a la estrella Polar en sentido inverso al de un indicador horario normal.

Si el indicador apunta hacia arriba, entonces son las 0 horas; si a la izquierda, las 9; hacia abajo, las 12, y hacia la derecha las 18. Con todo, esta regla no es valida para todo el año, sino solo para el 6 de marzo. En todos los demás días, o noches, se deben efectuar sobre la hora leída en el cielo determinadas correcciones que, aun en el mismo hemisferio, varían localmente. Mediante la premisa de que cada día que transcurra a partir del 6 de marzo nuestro particular reloj adelantara 4 minutos (una hora cada 15 días y 2 horas al mes), existen sencillos métodos de calculo para ajustar la hora aparente a la real. Pero veo muy improbable, por no decir imposible, que este fuese el método empleado por Sancho; a tenor de sus palabras:"porque la boca de la bocina está encima de la cabeza, y hace la media noche en la línea del brazo izquierdo", tiendo a pensar que utilizaría algún método tradicional, propio de su terruño, en el que la posición del observador, no sé si fija o variable para cada estación o mes del año, era la llave para la consecución de la hora.

Sigo: La verdad es que con tan pocas referencias textuales estoy confuso: Será porque siendo lego en algo, no hay cosa más patética que entrometerse en ello. Pero yo no escribo aquí para dar doctrina ni esculpir verdades, sino para entretener, y, en ultima instancia, para poner a las mentes en el camino de las ideas. Quién quiera más, que de su "pecunio" salga.

Sigamos con nuestro maese Quijote y su adlatere: Acaso Sancho se orientara para su escrutinio mediante la Osa Menor (Constelación boreal de forma semejante a la de la Osa Mayor, pero menor - pequeño carro - y con disposición inversa y estrellas menos brillantes, una de las cuales, la más separada del cuadrilátero, como ya dije, es la estrella Polar; las dos estrella que forma los bordes del "pequeño" carro fueron llamadas "guardianas del Polo", Guardas), al modo de los navegantes. La Osa Menor (en el Hemisferio Norte) también efectúa un giro alrededor de la Polar una vez cada veinticuatro horas, así que sabiendo donde se encuentran las Guardas a medianoche, se puede saber la hora como si de un reloj se tratara. Para ello, basta imaginar la figura de un hombre en cuyo vientre se sitúa la estrella Polar, cuyos brazos señalaran el Este y el Oeste, y cuyos hombros marcaran el Norte y el Noroeste. Al pasar la estrella de una de las posiciones descritas a otra, en el curso de -aproximadamente- tres horas se podía saber la hora si se conocía su posición en la medianoche de ese día, para lo cual, como ya he indicado, Sancho debía de contar con recursos locales.

Quiero recordaros que los siglos de Cervantes, XVI y XVII, fueron capitales para la ciencia en general. Hacia el final del siglo XVI las investigaciones matemáticas empezaron a roturar nuevos campos, y pocos años después las ideas al uso en la Mecánica y en la Física se ciñeron a la practica empírica. Todo esto ocurrió de modo simultáneo e independientemente en diversos puntos del occidente de Europa; y la imprenta, la generalización del latín (lengua franca entre sabios) y la mejora sustancial de las redes viarias favorecieron en gran medida la propagación de las nuevas ideas.

NOTA IMPORTANTE: Estas "posadas" (me gusta más el termino "posada" que el de "post") están hechas a propósito para los lectores de P@nurg@d@s, boletín informativo de fractales.org; lo cual que siendo, tanto una cosa como la otra fruto único de la afición, por falta material de tiempo, me haya visto en la tesitura de elegir entre una y otra. Por inmediatez he escogido este nuevo método, aunque P@nurg@d@s no desaparezca, puesto que cada cierto tiempo pienso enviaros una recopilación de las "posadas" que vaya elaborando.

Y se acabó la literatura por el momento. A partir de esta "posada" ciencia y buenos enlaces en cantidad.

Ser felices.
martes, junio 10, 2003

Canto y Sopa Boba.

Canto y Sopa Boba.

Nunca he visto a un burro volar; ni a una torre andar a gatas; ni en el medio de la mar, a un lobo asar patatas para en la noche cenar. Jamás lo he visto; ni siquiera asomándome a lo inverosímil a través de ese ojo de buey, quimérico y báquico, que es el culo de una botella de vino (Desde que don Noé, agricultor y maestro bodeguero, plantó una viña, bebió del producto de ella, amarró un pedo más que mediano y bailó en coritos a la luz de la luna, el vino ha sido tratado a lo largo de la historia como si su naturaleza no fuese única, sino dual: Homero, en la Odisea, lo tenía por un lado como indudable fuente de alegría, y por otro como estimulo de vanidades y revelador de lo que más convendría callar. El cordobés Séneca, nuestro "seco" Séneca, que en muchas páginas de su obra presenta los oscuros caminos de la embriaguez, dice de él en otra parte "que lava inquietudes, enjuga el alma hasta el fondo y entre otras virtudes asegura la curación de la tristeza"...) Lo que si afirmo haber visto, en más de un solemne acto académico al que de rondón me he colado, es a laureados hombres de ciencia y letras, bizquear corridos de vergüenza por no saber -o recordar - la antañona letrilla de Gaideamus Igitur, ese himno tradicional que acompaña a todo acto conspicuo de la vidilla académica, nacido en el siglo XIII, en el viejo estudio de Palencia, luego (aproxi. 1260) Universidad de Valladolid, y con el tiempo extendido a todo el "Orbe" culto de Europa y América.

Lo cual que velando por vuestra dignidad y buen nombre, y a fin de que la ignorancia no os sonroje (ni tengáis que simular dotes de cantor afónico mientras os miráis embobados las repulidas puntas de los zapatos) si algún día os veis en el brete de tener que asistir, inexorablemente, a uno de estos floridos actos de toga y birrete, aquí os pongo el citado himno, tan lejano en el tiempo... pero a la vez tan próximo.

La traducción en cursiva.

1.- Gaudeamus igitur
iuvenes dum sumus,
post iucundam iuventutem,
post molestam senectutem,
nos habebit humus.

1.- ¡Alegrémonos
mientras somos jóvenes!,
que después de la alegre juventud
y de la achacosa vejez,
nos va a llevar la tierra.


2.- Vivant omnes virgines,
graciles, formosae,
vivant et mulieres,
tenerae, amabiles,
bonae, laboriosae.

2.- Vivan las doncellas
gráciles y hermosas,
vivan las dueñas,
solícitas, cordiales,
laboriosas y amables.


3.- Vita nostra brevis est,
brevi finietur.
Venit mors velociter,
rapit nos atrociter,
nemini parcetur.

3.- ¡Cuan breve es nuestra vida!;
se acaba prontamente;
qué presto viene la muerte,
nos lleva y nos arrebata,
sin perdonar a nadie.


4.- Vivat academica,
vivant Professores!
vivat membrum quodlibet,
vivant membra quaelibet,
omnes sint in flore.

4.- ¡Viva la Universidad,
vivan los maestros!,
viva cada uno,
vivan todos unidos,
y sean todos de lauro coronados.


5.- Ubi sunt qui ante nos
in mundo fuere?
Vadite ad superos,
transite ad inferos,
ubi jam fuere.

5.- ¿ Dónde están
los que en el mundo vivieron?
Subid a los cielos,
bajad a los infiernos:
allí los vereis.


6.- Vivat nostra societas,
vivant studiosi,
crescat una veritas,
floreat fraternitan,
patriae prosperitas.

6.- ¡Viva nuestro gremio,
vivan los estudiosos!;
crezca nuestra gran verdad,
florezca la hermandad,
y prospere nuestra tierra.


7.- Vivat et res publica,
et qui illam regit;
vivat nostra cevitas;
Maecenatum charitas,
quae nos hic protegit.

7.- Viva la Patria
y quien la acaudilla,
viva nuestra ciudad
y los generosos mecenas
que nos sostienen aquí.


8.- Pereat tristitia,
pereant osores
pereant diabolus,
quivis antiburschius,
atque irrissores.

8.- Perezca la tristeza,
mueran los envidiosos,
perezcan con el diablo
todos los caducos
y todos los criticones.



Y ahora, amig@s, a cantar todos.
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lunes, junio 09, 2003

Paradoja Cervantina.



PARADOJA. Etimológicamente "paradoja" significa "contrario a la opinión", esto es, "contrario a la opinión recibida y común". Cicerón decía que lo que los griegos llamaban paradoja "lo llamamos nosotros cosas que maravillan". La paradoja maravilla porque propone algo que parece asombroso que puede ser tal como se dice que es. En retórica se llama "paradoja" a la figura del pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción.

CERVANTES SAAVEDRA (Miguel de), escritor español (Alcalá de Henares 1547 - Madrid 1616) En la batalla de Lepanto, bajo las órdenes de don Juan de Austria (1), sirviose en servir buenos mamporros a los turcos de Ali Bey. Durante un par de años más, hasta que las calzas se le fueron hilo a hilo (2), continuó interviniendo en otras acciones bélicas de menor enjundia. Tomó gusto por las ensaladas aliñadas al modo agareno durante los cinco años que permaneció cautivo en Argel, regresando a España gracias al rescate apoquinado por el trinitario fray Juan Gil, el 24 de octubre de 1580. Despues de un poco más en la milicia, campaña de Portugal y una misión en Orán por cuenta de la secreta, podemos decir que acaba la vida heroica de Cervantes. A partir de entonces su vida transcurrió oscuramente, pero lo soportó con la inalterable dignidad de un Job redivido. Miguel de Cervantes fue un escritor en sombras y sin prestigio alguno hasta los cincuenta y ocho años, cuando apareció la primera parte del Quijote. Sólo disfrutó, pues, de once años de gloria literaria, la cual, todo hay que decirlo, tampoco le dio para comprarse un ferrari y un chalet en la sierra.

En su universal obra "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", en la Segunda Parte, Capítulo LI: "Del progreso del gobierno de Sancho Panza, con otros sucesos tales como buenos", Cervantes nos despacha una paradoja, propuesta a Sancho Panza cuando, por burla de los duques, ejercía de gobernador de ínsula Barataria.

Un caudaloso río dividia dos términos de un mismo señorío. Sobre este río estaba una puente, y al cabo della, una horca y una como casa de audiencia, en la cual de ordinario había cuatro jueces que juzgaban la ley que puso el dueño del río, de la puente y del señorío, que era de esta forma: "Si alguno pasare por esta puente de una parte a otra, ha de jurar primero adónde va; y si jurase verdad, déjenle pasar, y si dijere mentira, muera por ello ahorcado en la horca que allí se muestra, sin remisión alguna".

A pesar de la rigurosa condición de la ley, todo transcurría con monótona normalidad. Juraba el personal, se echaba de ver que decían verdad, y los jueces les dejaban pasar libremente. Hasta que tomando juramento a un pollastre que por allí pasaba, juró y dijo que iba a morir en aquella horca que allí estaba.

Palparonse los testículos los jueces y, sea por asombro o costumbre, escupieron aunados a un moscón posado en una mancha de vino. Cabildearon un rato sobre el juramento de aquel sollastre y al fin dijeron: "Si dejamos pasar libremente a este hombre, mintió en su juramento, y, conforme a la ley, debe morir; y si le ahorcamos, como juró que iba a morir en aquella horca, habiendo jurado verdad, por la misma ley debe ser libre".

(1) Don Juan de Austria regentaba el bloque central de la flota: 64 barcos, los más fuertes. A su "Real" acompañaban las naves capitanas de Venecia (Sebastián Veniero), de Génova (Ettore Spínola), del Santo Padre (Marco Antonio Colonna) y de Saboya (Monseñor de Ligny).

(2) De la condición del soldado español de la época, también da cuenta Cervantes en el Quijote, Primera Parte, Capítulo XXXVIII: "Que trata del curioso discurso que hizo don Quijote de las armas y las letras": "No hay ninguno más pobre en la misma pobreza, porque está atenido a la miseria de su paga, que viene tarde o nunca...; y a veces suele ser su desnudez tanta, que un coleto acuchillado le sirve de gala y de camisa. En la mitad del invierno se suele reparar de la inclemencia del cielo, con sólo el aliento de su boca, que, como sale de lugar vacio, tengo por averiguado que debe salir frío, contra toda naturaleza"

Y que esto os anime a leer... lo que sea.
Publicado por Don Gaiferos en 7:54 p. m. |   Enlaces a esta entrada
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Que Ruede Borges de Nuevo

Que Ruede Borges de Nuevo:

Tengo letras de un amigo que en cierta ocasión se cruzó con Borges. "Le vi tan de cerca que me pareció lejano", escribió mi amigo. Iba el viejo escribidor ciego con más escolta que el mismisimo Basileo, acariciando la empuñadura de un bastón chines. Su lázaro era un samurai de bigote ralo. Con mucho protocolo también, seis sombras por detrás, como manda el "Libro de Usos de Corte" de Bizancio, iba Ma-Kodama; el rostro especulo del de Cleopatra cuando le eran adversos los agüeros.

Mi amigo, a quién el apostólico don de lenguas adorna, nada ajeno al gusto del porteño por la lengua de Schopenhauer, alguna cortesía le dijo en ella. No hubo respuesta: ni una vacilación tenue en su andar sin luz; ni un gesto de forzado reconocimiento; ni un estremecimiento de su digna calavera. Como pasan las sombras pasó el poeta: hierático, ciego, sordo y mudo; acaso ajeno a los sentidos, buscando las dos últimas sílabas de un haiku definitivo que contuviera el alfa y el omega.

En tanto la comitiva se apiñaba y un monje, de mérito y rango, acercaba al ilustre gaigin hasta una columna con ideogramas grabados que luego pensaría con la punta de los dedos, mi amigo, sobre la harina cernida del cerezo en flor de un abanico, escribió:

Vi un hombre solo.
Y, en preciosa piedra,
su cortejo.

Este desencuentro tubo lugar en el templo de Senso-Ji, Tokio. Corría el año 1979.

En 1949 Borges escribió El Aleph. Este nombre es el correspondiente a la primera letra del alfabeto hebreo. En la Cábala designa el lugar del conocimiento total, el punto unívoco desde el que el espíritu percibe al unísono la totalidad de los fenómenos, sus causas y su sentido. En su forma, algunos pretenden ver la figura de un hombre que muestra el Cielo y la Tierra, aunque yo, oigan, ni con lupa saco tal semejanza. Por mucho que en El Aleph, Borges busque y encuentre ese punto Omega que todo lo hace posible, para mi, en comparación con el resto de su abultada obra, tal cuentecillo de viejas no deja de ser una pieza avejentada y pelma. Digamos que es un ejercicio en el que Borges ensaya, en un rapto de metafísico candor, sus muchas lecturas sobre literatura Sufí, Cábala, Alquimia, Tao...

En realidad, yo diría que El Aleph es un intento de novelar aquello que escribiera Willian Blake: "todo el Universo contenido en un grano de arena"; o esto otro atribuido a Hermes Trimegisto: "lo que está arriba es como lo que está abajo". Todo ello, por supuesto, entreverado con la matemática transfinita del genial Cantor. Porque esta es otra de no poca enjundia, en su breve obra "La Doctrina de los Ciclos (Inserta en "Historia de la Eternidad"), a fin de refutar la Tesis del Eterno Retorno del bigotudo Nietzsche, Borges también echa mano de los descubrimientos de Cantor. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, digo yo.

Cantor fue un tío cojonudo que murió loco. Un individuo de totalidades. A Cantor siempre le interesaron los conjuntos de números con sus características y propiedades. Su hallazgo primero, aunque parezca una perogrullada, fue concluir que el conjunto de los números naturales, está compuesto por otros conjuntos con igual número de elementos que él conjunto primigenio mismo. De cajón: El conjunto de los números pares contiene la misma cantidad de elementos que el conjunto de los números naturales enteros. Veámoslo: Si al 1 (natural) le hacemos corresponder el 2 (par), al 2 (natural) el 4 (par), al 3 (natural) el 6 (par)..., vemos que a cada número entero natural, le corresponde otro número entero caracterizado por ser siempre par. Esto es válido para el conjunto de los impares, de los primos, de los múltiplos de 57, o cualquier otro conjunto que se os ocurra.

Veámoslo de forma harto más llamativa: Tomar una hoja de papel y marcar en él dos puntos, A y B, distantes diez centímetros uno de otro. Ahora trazar el segmento de recta que une ambos puntos. ¿Cuantos puntos hay en ese segmento? Cantor demostró que hay más que un número infinito. Para "puntear" completamente el segmento, necesitaríais un número de puntos mayor que el infinito: el número aleph.

¿Por qué? Muy sencillo, porque el número aleph es igual a todas sus partes. Si hacéis en vuestro segmento diez divisiones iguales, habrá tantos puntos en una de las partes como en el segmento entero. Pero hay más: Si construís un cuadrado partiendo del segmento, habrá tantos puntos en el segmento como en la superficie del cuadrado, e igual ocurrirá si construís un cubo, o un sólido de cuatro dimensione... Y así sucesivamente hasta el infinito.

El número aleph no se anda con componendas: de nada sirve sumarle, restarle, multiplicarle o dividirle, porque el tío permanece inmutable. En la matemática del transfinito, que estudia estos números, la parte es igual al todo. No obstante, hay un medio para pasar más allá del aleph, y es elevarlo a la potencia aleph. El número aleph elevado a la potencia aleph, es otro aleph. Si llamamos cero al primer aleph, el segundo es aleph uno, el tercero es aleph dos, el cuarto es aleph tres, y así sucesivamente. Si como hemos visto aleph 0 es el número de puntos contenidos en un segmento de recta, en una supeficie o un volumen... que no será aleph 1, nos preguntamos. Pues bien, se demuestra que aleph 1 es el número de todas las curvas racionales posibles contenidas en el espacio. En cuanto a aleph 2, existe una correspoindencia numérica que me callo porque me produce encogimiento y dolor de cabeza.
Publicado por Don Gaiferos en 12:54 a. m. |   Enlaces a esta entrada
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viernes, junio 06, 2003

De la facultad Pensante

Tengo sobre mi variopinta y abarrotada mesa de trabajo un ejemplar de la "gaceta universitaria" del mes pasado. "Atencion" Descubre si eres un fuera de serie, reza en un rojo desvaido un titular de la portada, lo cual da a entender que algunos artículos - de las páginas interiores - versan sobre la inteligencia y los modos y demás panemas con las que, los que poco o nada tienen que hacer, o los que están agarrotillados para oficio más solidario y constructivo, vienen a evaluar el entendimiento humano.

Ocurre que esto de graduar la facultad pensante mediante enigmas poco significativos, ajuste de figuras, rompecabezas, acertijos extravagantes, series abstractas y matemáticas intrascencentes, juegos y demás infantilizada parefernalia, a servidor no le cuadra: Hay demasiada opacidad en el modo en el que los testistas, o examinadores, o pesquisidores, o como demonios se llamen, interpretan los resultados. Claro, que a lo peor se han sacado de la manga un algoritmo capaz de describir una media ponderada entre las inteligencias inductiva, deductiva, lógica, lingüística, matemática, espacial, emocional, de substrato... Y yo con estos pelos, sin enterarme...

Vienen en la gaceta unos cuantos problemas, no se si como muestra o consuelo, y, a modo de autoevaluación, recomienda la visita a sapientec, una web a la que no he accedido porque para mi, estas cosas, constituyen una fórmula fácil de seleccionar a los individuos a conveniencia.

No obstante, entre los "juegos" publicados he escogido uno que paso a poner a la letra. Tomaroslo con calma.

JUEGO 2
¿Quién tiene el pez?

1.- Existen 5 casas en diferentes colores.

2.- En cada una de las casas vive una persona con diferente nacionalidad.

3.- Los cinco dueños beben una determinada bebida.

4.- Comen una determinada fruta. Tienen una determinada mascota.

5.- Ningún dueño tiene la misma mascota, come la misma fruta o bebe la misma bebida.

- El británico vive en la casa roja.

- El danés toma té.

- El dueño de la casa verde toma café.

- El dueño de la casa amarilla come fresas.

- El noruego vive en la primera casa. La persona que tiene un caballo vive junto a la que come fresas.

- El alemán come kiwis.

- El sueco tiene como mascota un perro.

- La casa verde está a la izquierda de la casa blanca.

- La persona que come plátanos tiene un pájaro.

- El que vive en la casa del centro toma leche.

- La persona que come cerezas vive junto a la que tiene un gato.

- El que come melocotones es el que bebe cerveza.

- El noruego vive junto a la casa azul.

- El que come cerezas tiene un vecino que toma agua.


Y hasta aquí hemos llegado. Os recomiendo que no os dejéis cegar por el esplendor de las palabras y que encaréis el problema desde un punto de vista topológico, así avanzareis con más presteza y os resultara más fácil.

Salud
Publicado por Don Gaiferos en 7:50 p. m. |   Enlaces a esta entrada
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Historias del infinito

Me pidió que buscara la primera hoja.

Apoyé la mano izquierda sobre la portada y abrí con el dedo pulgar casi pegado al índice. Todo fue inútil: siempre se interponían varias hojas entre la portada y la mano. Era como si brotaran del libro.

-Ahora busque el final.

También fracasé; apenas logré balbucear con una voz que no era mía:

-Esto no puede ser.

Siempre en voz baja el vendedor de biblias me dijo:

-No puede ser, pero es. El número de páginas de este libro es infinito. Ninguna es la primera; ninguna, la última. No sé por qué están numeradas de ese modo arbitrario. Acaso para dar a entender que los términos de una serie infinita admiten cualquier número.

Jorge Luis Borges El libro de Arena

Más sobre Borges
Publicado por Don Gaiferos en 12:49 p. m. |   Enlaces a esta entrada
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jueves, junio 05, 2003

GENIO E INGENIO ESPAÑOL 2

Pareciéndome mezquino un solo enlace que glose la extraordinaria figura de Don Agustín de Betancourt y Molina, aquí os dejo un par de links relacionados con su trabajo para que los disfrutéis.

Scripta Nova
REVISTA ELECTRONICA DE GEOGRAFIA Y CIENCIAS SOCIALES.
Vol VII, núm. 137, 15 de marzo de 2003.
LA TELEGRAFÍA ÓPTICA EN CATALUÑA. ESTADO DE LA CUESTIÓN
Por Antonio Aguilar Pérez & Gaspar Martínez Lorente.

Telegrafía eléctrica, óptica y transmisiones digitales I y II
FRANCISCO JOSÉ DÁVILA:
EL 'Leonardo da Vinci español' don Agustín de Betancourt y Molina (1758-1824)

Gracias, gente
Publicado por Don Gaiferos en 10:39 p. m. |   Enlaces a esta entrada
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GENIO E INGENIO ESPAÑOL

Ahora, queridos colegas, me toca enmendar un grave entuerto, porque entuerto de bulto es no haber puesto -en más de seiscientos links- a nuestro más glorioso ingeniero. A nuestro Leonardo da Vinci nacional. Ah, y que nadie tome la comparación como ociosa: no lo es.
Vereis:
Seleccionaba papeles entre los muchos que corren mejor o peor suerte en casa, cuando di con las notas y catálogo de una exposición a la que acudí en Febrero de 1988. La muestra, organizada por la gente de Obras Públicas, Caminos, Canales y Puertos y algún que otro estamento oficial que seguramente se me escapa, recuperaba la abultada obra de Don Agustín de Betancourt y Molina , un hombre de ciencia a quién servidor tiene como al más significativo técnico de los siglos XVIII y XIX. Betancourt, pronto lo vereis, fue un hombre excepcional que trabajó en todas las ramas troncales de la actual ingeniería: minas, telecomunicaciones, caminos, aeronáutica, industrial... Y lo fascinante es que todo lo hizo muy bien. ¡Qué bien, mejor que el mismísimo Leonardo!, con quién como ya he dicho, suele comparársele. En realidad los artilugios que ideó el italiano no dejaron de ser, la mayoría de ellos, meros proyectos; y los que llevó a cabo Don Agustín fueron ejecutados y además funcionaban de maravilla.
La exposición puede decirse que constaba de tres partes: Dos dedicadas al período que Betancourt estuvo al servicio de la ingrata Corona española, y una tercera dedicada a su rentable y magnífica etapa rusa. Contrario a lo que pueda parecer, la cosa era divertida y lo suficientemente explícita como para estar al alcance de todo el mundo: Esto porque estaba muy bien ilustrada con grabados originales de la época, instrumental, objetos de uso regular en ingeniería y meritorias maquetas.
Advierto que las imágenes con las que enlaza el texto son de primera categoría. De colección.
Publicado por Don Gaiferos en 7:37 p. m. |   Enlaces a esta entrada
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miércoles, junio 04, 2003
CIRDANFAVORITOS (1)

Puesto que todos nos movemos en la red a la busca de esto y aquello, y a veces en terrenos no muy definidos, por no decir oscuros y resbaladizos, no esta de más guardar ciertos protocolos de seguridad y anonimato. A tal efecto, una de mis webs de referencia es Nautopia , que, a día de hoy (30 de Mayo de 2003) presenta un magnifico articulo titulado ANONIMATO FRENTE AL GRAN HERMANO. Que os enseñe y lo disfruteis.
Publicado por Don Gaiferos en 12:39 a. m. |   Enlaces a esta entrada
lunes, junio 02, 2003

Historias del infinito




Por todos es conocido el concepto del infinito, pero ¿hasta dónde se remonta el origen de tan escurridizo y contumaz sustantivo?

Parece ser que las evidencias más antiguas se remontan al filósofo griego Zenón de Elea que en el siglo V a.C. concibió el problema de Aquiles y la tortuga y posteriormente el de la Dicotomía.

Paradoja de Aquiles y la tortuga
No tomemos como poco serio el objetivo de este discípulo de Parsémides. Había una honda preocupación y curiosidad en Zenón sobre el significado del infinito.

Para evitar equívocos dejo en palabras de José Luis Borges la explicación de dicha paradoja:

"Aquiles, símbolo de rapidez, tiene que alcanzar la tortuga, símbolo de morosidad. Aquiles corre diez veces más ligero que la tortuga y le da diez metros de ventaja. Aquiles corre esos diez metros, la tortuga corre uno; Aquiles corre ese metro, la tortuga corre un decímetro; Aquiles corre ese decímetro, la tortuga corre un centímetro; Aquiles corre ese centímetro, la tortuga un milímetro; Aquiles el milímetro, la tortuga un décimo de milímetro, y así infinitamente, de modo que Aquiles puede correr para siempre sin alcanzarla. Así la paradoja inmortal."

Jorge Luis Borges "La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga"

Su objetivo fue demostrar que el espacio no puede dividirse infinitamente. Algo que constituye una unidad -como la distancia entre dos puntos- no puede ser el resultado de una suma infinita.

De todo esto se deduce que lo que Zenón quiso demostrar era la imposibilidad de que Aquiles realizara un nº infinito de pasos.

Paradoja de la Dicotomía
Según esta paradoja, no es posible terminar ningún desplazamiento, pues para ello hay que recorrer primeramente la mitad del recorrido (1/2), luego la mitad del resto (1/4), luego la mitad del restante (1/8), ... Por lo que por muy cerca que estemos del final, siempre quedará algo por pequeño que sea por recorrer (1/2, 1/4, 1/8, 1/16, ...)

Incluso no sería posible comenzar a moverse pues para recorrer la segunda mitad deberá haberse cubierto la primera mitad y antes el primer cuarto y antes el primer octavo, ...

Es el mismo esquema que la Paradoja de Aquiles y la tortuga, pero con el planteamiento invertido ...1/16, 1/8, 1/4, 1/2. A medida que añadimos términos nos acercamos más a 1 pero sin conseguirlo jamás.
Publicado por Don Gaiferos en 7:55 p. m. |   Enlaces a esta entrada
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Ayuda Blogger

Si alguien de los que leen la bitácora saben como personalizarla, cambiar diseños o saben donde hay información sobre estas tareas, le éstaría agradecido se pusiesen en contacto conmigo en gandalf@fractales.org

Así podría echarle mano al Blogger y personalizarlo un poquito. Que es un poco soso.
Publicado por Don Gaiferos en 8:40 a. m. |   Enlaces a esta entrada
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