lunes, enero 01, 2007

Vaivén de Rescoldos.



Brazada tras brazada voy llenando la mesa de carpetas. Las hay de todas las texturas y colores; todas con indicativos que solo durante los primeros días de uso dieron fe de su contenido. Luego la desidia, ante otros acuciamientos cuestión de poca monta, las convertiría en lo que son: almacenes erráticos y desacertados. Dejémoslo. Nada puede arreglar el desaguisado cuando como en mi caso se cabalga a lomos de la indisciplina.

Como todos los primero de año la fiebre ordenancista me ha puesto en ebullición, me enardece y abrasa. Opto por silenciar el móvil, que no cesa de romperme la concentración con su
lamento chinchoso, son mensajes que llegan de Dios sabe quien y donde, mensajes que van del supino mal gusto a la estupidez más extrema. En la radio suena, en directo y desde Viena[1], el tradicional Concierto de Año Nuevo, lo cual (causa y efecto) hace que sincronice mis movimientos y avive el ritmo.

Y aquí la sorpresa: En una carpeta que aparentemente no destaca de las demás, rotulada como era de prever con un titulo que nada tiene que ver con su contenido doy, para satisfacción mía, con una ingente cantidad de notas que hace años me sirvieron para redactar un simplisimo boletín de divulgación científica que iba anexo a los
fractales de mi amigo Pepe.

Y he dicho que el hallazgo fue satisfactorio, porque habiendo desaparecido aquel modesto boletín del anchuroso mundo, pretendo en lo sucesivo, corrigiendo, expurgando, aumentando y que se yo, volver a avivar aquellas brasas. Así que prosiga el baile, que, aun en su modestia, nunca faltaron en el mocetones garridos y mozas lozanas.

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NOTAS:

1.-
En próximos días volveremos como saltatumbas a Viena.


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Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)


Publicado por Don Gaiferos en 9:15 p. m. |  
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