domingo, enero 28, 2007

Carta de James Smithson a un amigo II


RECUERDOS SAXIFRAGACEOS (Continuación)

Viene de: Abrí el sobre y la ilustré sobre lo dicho.

Primero mostré la fotografía de la cubierta de uno de los tomos que poseía.

Eva la tomó en las manos y la miró largo rato; sus pupilas, expandidas como una gota de tinta en un vaso de agua, en un vaso de agua clara.

-- ¿Son así todos los demás?. Quiero decir, del mismo formato.

-- Si.

-- ¿Cuantos son en total?

-- No lo sé, yo tengo cuatro, los cuatro que aparecen en esta otra foto. Mírelos, los cuatro iguales, encuadernados con mimo en piel, nervados, grabados en dorado... en oro. En oro de ley. Lo afirmo, porque originalmente los monogramas venían engastados, pero como a uno de los tomos le faltaban las iniciales, hice fundir los demás para grabarlos en hueco. El tipo de letra es el original, por supuesto. El artesano que realizó el trabajo solo tuvo que seguir la huella de los engastes originales. Digo esto porque quiero ser honrado con ustedes.

Monte se rizaba los líquenes de la barba y aprovechaba el tiempo para tomar al milímetro (con ojos que soltaban morcellas actinales) las medidas de la señora Metz. "Ti mangierei tutta", puede que pensara.

Eva Metz se daba mordisquitos blancos en el labio inferior, algo escurridizo; miraba hipnotizada como mis manos divagaban entre papeles.

Sobre la mesa, a mi lado, tenía un buen número de fotocopias tomadas al albur de las páginas de los de los diarios, o lo que quiera que fueran. De vez en cuando alargaba la mano, cogía una, hacia como si la leyera concienzudamente y, cuando daba la impresión de haberla asimilado, leía en alto con voz grave, impostada. Me las sabia de memoria y lo único que hacia, sin esfuerzo, era pasar a "limpio" la letra abreviada y descuidada del mecenas.

El estilo era conciso y claro. Descriptivo al máximo:

“Día aciago. Una ventolera abatió la chimenea del horno de calcinar, y murió el bullmastif Aníbal, y Mary rompió tres de las porcelanas francesas de las que me regaló tu pariente” --- “Por correo de diligencia me escribe Lagrange que han acusado a Lavoisier de usura y apropiacion de fondos públicos. Se dice que todo es venganza de Marat que no entró en la A.C. porque Antoine informó desfavorablemente. ¡Pobre María Ana!” --- “En cuanto despejen los cielos cambiare los rosales con los que estoy experimentando a un lugar más seco y soleado. La pasada primavera apuntaron unas flores demasiado exuberantes de un color desvaído que no me gusto nada” --- “De visita contó mi protegido el Alférez de la señora Woolman que la Armada ha bloqueado el Canal. Será por eso que no he recibido noticias de los carbones que el señor Nayler llevo a Dupont.” --- “Anteayer después del paseo llego el primo Macie. No cabe en si de gozo porque su manceba va preñada. Trajo el primo ron, unos naipes atrevidos franceses y caza de temporada. Por la noche su criado se accidento en la cochera con una escopeta. El doctor Fulton teme que pierda un ojo”--- “El carretero galés que me trae la tierra-roca para estudiar no ha venido hoy, quebró una pierna en las tajaderas del río cuando un gato silvestre dio pavor a una mula. En su lugar vino con el carro un primo que no se sostenía de borracho. No le he pagado por temor a que se lo gaste en la taberna. Mañana enviare a Mary o a Olcot con el dinero” --- “Después de los oficios llego el relojero con una balanza nueva, la ajustamos y probamos que era absolutamente precisa” --- “Mister Keneally que instalo en mi gabinete de trabajo un juego de espejos que aprovechan por orientación la luz natural, partió esta tarde para Amberes a la boda de su hija única. Satisfecho con su ciencia y trabajo le he regalado una pistola y un sombrero y un par de botas de hebilla y quince yardas de tela para su esposa” --- “ Me han llegado letras del viejo Joseph Priestly desde Pensilvania. Dice que va mal de las piernas y que se resiente en la espalda de una caída que tuvo en la bodega cuando colgaba un pernil de tocino. Sigue trabajando y manteniendo las mejores relaciones con Ben Franklin y los señores Jefferson y Washington. El viejo jacobino siempre recuerda agradecido la ayuda que le preste cuando las turbas quemaron su laboratorio y biblioteca de Birmingham. Guardo con el mayor aprecio un libro de química que me regalo cuando era niño, siendo él secretario de lord Shelburne” --- “ Vino a la casa un oficial del señor registrador de la cámara de los tribunales por si el servicio tenía noticias de la que fuera nuestra lavandera K.F.de 17 años, que allanó el hogar de G.F., solterona de 32, y robó objetos por valor de 32 chelines y 9 peniques...”

Mientras leo Eva escucha absorta dando vueltas a una turmalina que lleva en el dedo. Da el sol, y la habitación empieza a parecerme una camara élfica, con las paredes como un antiquísimo amanecer de lava y musgo. Monte sigue el vuelo de un insecticillo como si de un gigantesco saurio alado se tratara, prevenido, con el W.P. del día enrollado fieramente en la mano. Eva lo advierte, se levanta, va, coge un pulverizador y da al alado una muerte atómica e inesperada. Luego se desprende de la chaqueta, bebe agua, se sienta de nuevo y dice:

-- ¿Soy indiscreta si pregunto como consiguió estos "diarios"?

-- En absoluto. Eran de mi abuela. Mi abuela se los pasó a mi madre y mi madre me los pasó a mi. -- Mentí, parcialmente, por no dar asomo al más mínimo conflicto de propiedad. Pues si bien los diarios me los había dado mi madre, estos no habían sido de mi abuela ni por asomo. Habían aparecido entre otros trastos en la casa que mi madre compro junto al Támesis. Casualmente yo estaba allí cuando aparecieron y, consciente de su probable valor y, con permiso de mi madre, me quedé con ellos y con una bonita escribanía portátil del siglo XVII que apareció en el mismo lote de mierda transparedaña.

-- ¿Su madre...?

Adiviné la jodida pregunta.

-- Si vive su madre, quiero decir.

-- ¿Como?

-- Si, perdone. Bueno...

-- Por supuesto, y goza de extraordinaria salud. Mi madre será pocos años mayor que usted. Quiero decir que... que todavía es joven.

-- Su madre es inglesa -- dijo Monte, tuitivo, mirando por mis intereses. --- Por ir al grano, señora; la madre de aquí, de Enrico, nada tiene que envidiar a las damas mas sobresalientes de esta ciudad...

La señora Metz pasó la observación por alto, recogió todos los papeles desperdigados sobre la mesa, los introdujo en una carpeta, puso un adhesivo sobre ella, escribió algo sobre el, introdujo la carpeta en un armarito metálico, volteó el anillo que portaba en el dedo, tosió de fingido, miro a Monte y dijo:

-- Estoy segura de que su aportación será del agrado del consejo. Puede apostar por ello, Enrico.

Cuando deje la habitación Monte la susurraba algo al oído. En lo sucesivo para mi aquello seria una fragancia, un recuerdo verde... saxifragáceo o algo así.

Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)

miércoles, enero 24, 2007

Carta de James Smithson a un amigo.


Lo que sigue es parte de un "corpus" mucho más amplio que en su día escribí con Washington D.C*. como motivo. Aunque “ficción”, la parte a mi juicio más interesante, aquella en la que se describe la supuesta carta de J. S. a un amigo, mantiene una incuestionable fidelidad con la realidad histórica que refiere. Es decir, que al margen de las naturales licencias que me he tomado, la narración muestra a personajes que fueron de carne y hueso y pone, no poco empeño, en colocarles en entornos reales.


RECUERDOS SAXIFRAGACEOS. (I de II)

-- Si lo se, no enciendo los habanos.

-- Entra y calla, coño.

Un uniformado delgado como una cuija nos llevó hasta un despacho cubeideo, selvático, arborescente, opresivo con tanta planta excesiva. Una mujer con traje sastre color corinto nos ofreció asiento. Nos sentamos; yo, junto a la puerta; Monte, en el lindero del bosque.

-- No se lo tome usted a mal -- empecé diciendo --, pero tenía entendido que con quien debía de entrevistarme era..., era un hombre.

La mujer, que andaría por los cincuenta, me observó con ojos que podían mirar con indiferencia absoluta.

-- En efecto, con mister Filchner -- dijo con voz agradable -- Pero por asuntos personales, mister Filchner ha tenido que desplazarse a Baltimore, al "Loyola College"*, concretamente -- Se giró un poco y apagó la pantalla del ordenador, verde también. Verde sobre verde. Tenía la pierna larga y fina -- Yo soy, Eva Metz, su ayudante. Tengo autorización para ocuparme sin reservas de todos los asuntos de esta oficina -- concluyo. Y su melena brava como rama alta, fue como un relámpago oscuro, carbonífero.

-- No me quejo, señorita Metz, ocurre que...

-- Señora -- advirtió --, y puede llamarme Eva. Eso facilitara las cosas, dará más fluidez a la conversación. Usted es Enrico Guerrero, ¿no es así?

-- Sí, y él -- señalé a Monte con un gesto de la mano -- , Bruneto Montefiascono.

Monte se mediolevantó de la silla e inclinó la cabeza. Al sentarse arrimó su silla a la mía y miró con aprensión a las plantas, como si temiese ver surgir de entre ellas a un tigre malayo.

-- Decía, Eva, que pensaba en el señor Flichner porque traigo una carta de presentación para él. La remite un común amigo de Madrid, un antropólogo forense que se formó aquí, en esta casa*.

Le tendí la carta. Encendió una luz supletoria y cruzó las piernas. Mientras leía, la contemplé a placer. "Caray, que medio siglo tan bien llevado", pense. Eva Metz era una adorable mujer que, ya digo, rondaría los cincuenta, de ojos bellísimos y ojeras cómplices; arrugitas diáfanas, nobles, expresivas, emanadas del gesto amoroso o de la risa cordial y tranquila. Eva Metz, pese a la edad, era capaz de producir la misma lujuria pagana, filistea, que aquella inolvidable Hedy Lamarr* de "Sansón y Dalila"*. Eva Metz, dejó la carta sobre la mesa y me miró con ojos brillantes, ambiguos, portentosos. Luego se giró, encendió el ordenador, comprobó algo y asintió silenciosa. Me miró de nuevo y dijo:

-- ¿Le importaría adelantarme algo?

-- Con mucho gusto -- dije, e hice una seña a Monte para que me pasase la carpeta que sujetaba sobre el regazo. Saqué un sobre entregrueso y lo dejé sobre la mesa.

-- ¿Y esto? -- dijo ella.

-- Material para que examinen. Fotocopias y fotografías... tomadas aleatoriamente. Proceden de una especie de diario que llevaba James Smithson*; ya sabe, el inglés con cuya herencia se financió la construcción de esta institución.

Monte se levantó, cogió un vaso de plástico y se sirvió agua de una ventruda bombona con dosificador automático. Todos los verdes que se sobreponían en el vaso serpearon por su mano como una hidra liquida.

-- ¿Un diario intimo? -- inquirió Eva, después de un silencio de matices silvestres.

-- No, no exactamente un "diario" intimo. No, eso no. Más bien, una especie de dietario en el que anotaba sucesos cotidianos: El trabajo que hacia, las visitas que recibía, pagos, sucesos que acaecían a sus conocidos, compras..., cosas de esas. A veces copiaba extractos de cartas que recibía y, más adelante, días, incluso semanas, escribía la respuesta. Digo yo que en el ínterin la meditaría.

Eva puso una cara de curiosidad como la de esos bichos parlantes que salen en las fábulas de La Fontaine*.

Abrí el sobre y la ilustre sobre lo dicho.
Continuará


CORRESPONDENCIAS (*):

Washington (Distrito Columbia).
Loyola College.
Hedy Lamarr.
Sansón y Dalila.
James Smithson.
La Fontaine.

Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)

domingo, enero 21, 2007

Newton Estampillado.



P.Adamuccio, un colega al que conocí hace más de veinte años en un antro de Glasgow en el que Deacon Blue estrenaba tablas, me ha enviado desde Milano, su lugar de residencia y de origen, y junto a otras cosas que le solicite y no hacen al caso, un álbum de 52 paginas con facsímiles -moderadamente ampliados- de sellos cuyo motivo facial es Newton.

No sabia yo que los servicios postales de todo el mundo tuvieran querencia tan extrema por el viejo rastacuero. Claro que a uno la
hermenéutica de los editores y coleccionistas de sellos se le escapa de las manos; cosa de locos le parece la metódica compulsión acumulativa de los últimos. Qué le vamos a hacer.

Si los primeros sellos -tal como los conocemos- aparecieron en Gran Bretaña el 6 de mayo de 1840, tened por seguro que al día siguiente, jueves, eran ya objeto de colección. En los primeros -uno negro de penique y otro azul de doble valor- tengo entendido que salía la efigie de “
Vicky la Copiosa”, razón suficiente para que la británica grey, tan colgada de "su" monarquía, se dedicase a su conservación y guarda. Entre los primeros coleccionistas de estos adminículos se cuentan las muchachas de Londres, que al parecer los recogían para decorar sus habitaciones. A simple vista se diría que hay mas sellos que estrellas. Natural. Todo país parece emitir estas estampitas como signo de soberanía. De ahí que a gobernantes de un territorio poco mas grande que mi culo se les haya ido la mano en la emisión de lo que se conoce como series filatélicas. Se conoce que para estos patriotas con cuenta en Suiza renta mas una "prensa caliente" que los resultados de un plan de desarrollo.

No temáis, ya suelto bocado, que no esta entre mis planes emperrarme con la cosa esta de la filatelia y sus derivados. Ahora toca Newton, o, por mejor decir, una explicación racional de la estampilla que ilustra esta posada, o capillada como diría el
Padre Isla y deberíamos de decir todos.

O sea que la estampilla citada (manzana más esquema geométrico), claramente deja ver, aunque obviáramos la leyenda, que viene a representar la ley de gravitación universal. A ello voy.

A Newton, aclaro, ni le tocare, pues son tantas las paginas en las que le he glosado que vengo a sufrir de lo que se conoce como empacho newtoniano.

Conocidas a partir
Keplero las leyes que gobiernan los movimientos planetarios, Newton -ese señor con nombre de electrodoméstico que, sin que nadie explique su gran mérito sale, desde en los silabarios hasta en las cajas de cereales- se dio al calculo de la fuerza causante de tales viajes orbitales. En fin, que coge el tío, se pone a hacer números y halla que su valor venia dado por:

f = Gm1 m2 / r^2 ; (G = const.)

Siendo m1 = masa del Sol; m2 = Masa del planeta; r = distancia entre los centros de ambos.

¿Pero de que huevo sale semejante polluelo?

Veámoslo sin adornos ni complicaciones. Ah, tener en cuenta que para simplificar admitiremos que las órbitas planetarias son circulares y, por lo tanto, su movimiento circular uniforme.

Si v1 es la velocidad lineal del planeta P1, aplicando la ecuación del movimiento circular uniforme obtendremos: 2∏r1 = v1T1; v1 = 2∏r1/T1; valor que podemos sustituir en la ecuación de la aceleración centrípeta (a = v^2/r ) para obtener:

a1 = 4∏^2 .r1^2 / T1^2 r1 = 4∏^2 r1 / T1^2

Para otro planeta P2, obtendríamos:

a2 = 4∏^2 r2 / T2^2; dividimos ahora ordenadamente:

a1/a2 = (r1/r2) • (T2^2 / T1^2); que de acuerdo con la
tercera ley de Kepler (El cuadrado del periodo de cualquier planeta es proporcional al cubo de la distancia media del planeta al Sol), podemos transformar en:

a1 / a2 = (r1 / r2) • (r2^3 / r1^3) = r2^2 / r1^2; es decir:

a1 r1^2 = a2 r2^2 = .... = k o a = k / r^2.

Siendo k una constante, idéntica para todos los planetas. Luego un planeta de masa m, estará sometido a una fuerza centrípeta:

F = ma = Km / r^2.

Lo que quiere decir que un planeta es atraído con una fuerza directamente proporcional a su masa m y al inverso 1 / r^2 del cuadrado de su distancia al Sol. Evidentemente, otro tanto ocurre con el Sol, que será atraído por una fuerza directamente proporcional a su masa M y al inverso 1 / r^2 del cuadrado de sus distancia al planeta. Su valor será:

Fs = K M /r^2 ; la cual, en virtud del principio de acción y reacción será igual y opuesta a F. Ahora, si comparamos los valores de F y de Fs, resulta:

KM = km o K / m = k / M = G (const.)

De donde podemos deducir que:

K = G m; k = GM

Con lo que podemos concluir el valor de la fuerza F:

F = G Mm / r^2 ; es decir:

f = Gm1 m2 /r^2, como especificamos unas líneas más arriba.


* * * * * *

Newton fue de los primeros en reconocer la importancia del movimiento circular. Imaginándose un "monte más alto que el horizonte" desde cuya cima se arrojan piedras con velocidad creciente ( El Sistema del Mundo[1], proposición 3 y siguientes), demuestra que cuando un cuerpo se mueve con velocidad constante (v) según un círculo de radio (r), adquiere una aceleración de valor v^2 / r dirigida hacia el centro del círculo. Antes que Newton, otros habían propuesto la existencia de la llamada Ley de la Gravedad, pero fue él, solamente él, quién probó que únicamente una fuerza que variase inversamente con el cuadrado de su separación era compatible con las órbitas elípticas observadas por Kepler. A más de esto, Newton aventuró que tal fuerza existía entre dos objetos cualquiera del Universo. Newton publicó (o al menos se la entregó en mano a Halley, su editor) su teoría de la gravitación en 1686, pero hubo que esperar un siglo para que su compatriota Henry Cavendish determinase experimentalmente el valor de G .

* * * * * *

NOTAS:

1.- De “El Sistema del Mundo”, se pueden encontrar múltiplesy variadas ediciones. Las hay muy sesudas, fieramente anotadas, millonarias en descripciones y datos de todo genero; pero también las hay de una modestia franciscana. En su esencia: 76 proposiciones, más un par de tablas, más V Lemas, más II problemas, la maravilla no ocupa más allá de 80 páginas en el formato habitual de los libros de bolsillo. La edición de 1986 que he utilizado para esta posada (Isaac Newton: El Sistema del Mundo.- Traducción, introducción y notas de Eloy Rada García.- El Libro de Bolsillo. Alianza Editorial. Madrid) puede encontrarse en algunas librerías de saldo por menos de 2€. ¡No esperen más!

Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)


Publicado por Don Gaiferos en 6:16 p. m. |  
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lunes, enero 15, 2007

Sacauntos y Turulatos con Fermi al fondo.



Que España, toda ella, va camino de convertirse en una academia, o en un campus universitario mas exactamente, o definitivamente en la reserva cultural y científica de Occidente, es una cuestión que a pocos se les escapa y, si se quiere, de "numero" y revelada al apocalíptico modo. La transubstanciación, porque transubstanciación es convertir a un chatarrero de Tiznit, o a un recolector de copra de Dahomey, o a un destripaterrones de Fumbam, o a un carretero de Kolwezi, o a un pescador del Napo, o a un delincuente de medio pelo de Toplita, convertirles, digo, en certeros sabios con parroquia y escuela propia, parece cosa de los días.

Y he evitado -a propósito- citar a la garambainista
avifauna indígena, porque habiendo dado ella, lista que es en su egoísmo e imparable locura, con maestros Socaliñas de bolsa insatisfecha dispuestos a amparar -por un dracma de mas- su desalmada vanidad, su avaricia, su anormalidad conceptual, su bobería y atolondramiento, libran hasta de tener que ocupar sus maltrechas neuronas en cagarrutas curriculares.

¡
Y voto a Dios que así les va tan ricamente! Digo yo, y aquí viene la contradicción, que será porque entre la gens hispánica hay mucho paturrela de los que saluda escarbando hacia atrás con el pie izquierdo. En fin, la cuestión me supera... Veamos ahora una de esas señales apocalípticas de las que he empezado hablando:

Insípidos holgazanes -o sus voceros, muñidores o novicios- han tenido la ocurrencia de introducir en el buzón de casa una variedad de anuncios que, entre un zafarrancho de recuadros, tipografía varia, signos de admiración y grabados incomprensibles, vienen a prometer con prosa barbitúrica el sumun de la milagreria mediante poderes de naturaleza no revelada. Resulta curioso que en todos los casos el firmante se proclame, en mayúsculas y con letrones que apabullan y espantan, como "PROFESOR" aventajado en esta o aquella delirante disciplina.

Tres de estas ocurrencias ectoplasmaticas tengo sobre la mesa, siendo sus promotores los profesores Armor, Yusuf y Kisma. La de este ultimo, y sin que me atreva ni siquiera a imitar su tipografía, dice así:

PROFESOR KISMA
VIDENTE, FUTURÓLOGO Y CURANDERO
Con rapidez, eficacia y garantia
EL Maestro Chamán africano Gran Medium espiritual magico con
poderes naturales, 30 años de experiencia en todos los campos
de Alta Magia africanos, resuelve los problemas y dificultades,
por difícil que sea: Enfermedades crónicas, judiciales,
matrimoniales, conocedor de los secretos, proteccion, depresión,
mal de ojo, limpieza, suerte, romper ligadura, impotencia sexual,
y lo mas eficaz para recuperar la pareja y atraer personas
queridas, encontrar pareja, amarres y cualquier problema
matrimonial. El tiene los espiritus mágicos más rápidos que existen
y cualquier otra dificultad que tengas en el amor la soluciona
inmediatamente con resultados al 100% garantizados de 3 a 7
dias cpmp maximo.
Posibilidad de visitar a domicilio.
Ayuda a dejar el tabaco, el alcohol y las drogas de forma inmediata.
TRABAJO SERIO CON SEGURIDAD Y CONFIANZA


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¡Va fan culo!... Y no me digan que estos pillastres y su parroquia no están maduros para cogerles por las orejas, despelotarles y pasearles por las calles más céntricas de pueblos y ciudades con chilladores delante y arreadores detrás.

Ahora debería de tomar asiento en la diligencia de
Dover, estirar las piernas, cargar la pipa, encenderla y dejar que a los berreantes mostrencos de los que vengo hablando se les lleven los diablos, sus diablos. Ocurre sin embargo que por mera curiosidad he dado en especular sobre el numero de perreznos que a su sandunguero y engañoso modo pueden arrastran togas por una ciudad de, digamos, 200.000 almas. Tal bolsa de energúmenos, así como la de su potencial clientela, me ha dejado desarbolado, sin aliento, con la boca abierta y babeando. El calculo, por si alguien desea confirmarlo, lo he efectuando siguiendo a Fermi, don Enrico: un señor muy requetelisto que gustaba de aplicar la cuenta de la vieja a los problemas aparentemente más complicados.

Que uno de los grandes de todos los tiempos contara, como quien dice, con los dedos de las manos , resulta cuanto menos chocante. Pero no lo es tanto si advertimos que para Fermi los problemas difíciles eran susceptibles de ser desplegados en otros de menor entidad y más manejables; resolubles, además, con conocimientos básicos sobre la materia. Evidentemente la respuesta a uno de estos problemas nunca es exacta, pero Fermi tampoco pretendía que lo fuera; su intención, además de didáctica, no era otra que la de hallar una respuesta que, tendiendo a converger con la real, diera una visión general de la cuestión planteada con el mínimo esfuerzo.

Anécdotas sobre este estilo característico de calculo hay muchas, incluyendo la que de alguna manera ha dado origen a esta posada. Lo cual que a fin de dar una idea ajustada del mismo y a la vez evitarme el engorro de espigar entre libros por resultar original, mejor que os dirija hacia "
Historias de la Ciencia", donde os ilustraran al respecto.


Il logo è stato elaborato da RONCAGLIA ANDREA (2° C 2005/06) vincitore del concorso indetto fra gli studenti


Fermi, a más de pasar por la inteligencia más preclara de su generación (¡y menuda generación!), por un teórico capaz de concebir hermosos experimentos que realizaba con sus propias manos, por un trabajador incansable, modesto, divertido, original y excelente compañero, ha dado nombre a una unidad de longitud utilizada en física nuclear; a una estadística cuántica, establecida junto al físico británico P. Dirac, y que rige el comportamiento de los fermiones; a un gas que se comporta de acuerdo con la estadística citada; a un prestigioso premio[1]; a un no menos prestigioso laboratorio; a buen numero de colegios e institutos técnicos, etc.


* * * * *

NOTAS:

1.- Resulta curioso lo ocurrido con Oppenheimer, padre de la bomba atómica y uno de los galardonados: El 22 de noviembre de 1963, pocas horas antes de resultar asesinado, el presidente John Fitzgerald Kennedy anunció la concesión del Premio Fermi a Oppenheimer[2]. Como es natural la entrega del galardón corrió a cargo del sucesor de Kennedy, Lyndon B. Johnson. Pero antes de todo este aparato festivo, Oppenheimer hubo de ser rehabilitado, puesto que tras su negativa a la construcción de la bomba de hidrógeno, así como su pasada relacion y simpatias por el PC le habían colocado, durante aquellos infames años de histeria anticomunista que dieron lugar a la "caza de brujas", en el punto de mira del F.B.I.

2.- De izquirda a derecha, Robert Oppenheimer, Enrico Fermi y Ernest Lawrence.

* * * * *

Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)

Publicado por Don Gaiferos en 4:38 p. m. |  
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domingo, enero 07, 2007

Efemérides en 7


Me relaciono con una empresa dedicada a la distribución de material de laboratorio que todos los años, por estas fechas, tiene a bien enviarme un detalle. En esta ocasión ha sido un reloj-calendario de sobremesa que cuenta con una pantalla capaz de girar 180º mediante dos pivotes horizontales. A tal martingala no la tendría por novedad si no fuera porque en uno de los planos de la doble pantalla, evidentemente en aquel que nada tiene que ver con la medida del tiempo, vienen a mostrarse, mediante la manipulación de unos botones que a propósito vienen en la base, cien eventos que de algún modo tienen que ver con la historia de la ciencia y el presente año.

De su correcta datación no diré palabra. Vale más la buena voluntad puesta en el propósito de la idea que cualquier sinsorgada académica que a nadie se le pueda ocurrir. Tampoco haré comentarios. Copio a la letra y punto.

Manipulando el aparatejo al azar leo:

1537.- «El físico y matemático Niccolo Fontana, "
Tartaglia", propone un método que se muestra efectivo para resolver las ecuaciones cúbicas»

1597.- «El alemán
Andreas Libau, "Libavius", compone un tratado titulado Alchemia en el que pretende separar la alquimia de la química. En el se dan instrucciones para obtener determinados ácidos»

1617.- «
Willebrord Snell, matemático holandés, descubre la corrección de los rayos de luz hacia la vertical cuando estos pasan oblicuamente de un medio denso a otro más denso»

1687.- «
Isaac Newton publica Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, donde postula un esquema general de movimiento, igual para la Tierra y el Cosmos. Su culmine es la ley de G.U

1697.- «
Gottfried Leibniz acusa a Newton de plagiar sus investigaciones sobre el cálculo diferencial (Calculo de fluxiones para el segundo) Es del común que ambos p.spdo. han inventado mtdo.»

Doy un salto en el tiempo por no aburrir ni resultar abultado:

1817.- «
Georges Cuvier, anatomista francés, publica Règne animal distribué d'apres son organisation, donde propone una clasificación de los seres vivos.»

1857.- «La empresa "
OTIS" instala un elevador destinado al transporte de personas en un edificio de cinco plantas en una tienda de porcelanas de NY.»

Aquí otro salto; este interesado, estamos en
Reyes y tengo otras teclas que tocar:

1907.- «
Bertram Boltwood, químico norteamericano, descubre la "decadencia radiactiva", proceso mediante el cual se podra datar la edad de cualquier objeto arqueológico.»

1917.- «
Niels Bohr, físico danés, basándose en los trabajos de Max Planck, viene a demostrar que al saltar de una órbita a otra el electrón libera energía.»

1947.- «Un matemático estadounidense,
John W. Tukey, da nombre a una nueva unidad de información: bit (binary digit), variable de solo dos valores.»

1967.- «
Christian Barnard, cirujano sudafricano, realiza el primer transplante de corazón humano en el Groote Schuur Hospital de Ciudad de El Cabo.»

Y con la misma intención didáctica 89 nuevas noticias para ir desgranando de forma calculada.

Imagen:
Bulto de Calendarios.

Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)

Publicado por Don Gaiferos en 1:44 p. m. |  
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lunes, enero 01, 2007

Vaivén de Rescoldos.



Brazada tras brazada voy llenando la mesa de carpetas. Las hay de todas las texturas y colores; todas con indicativos que solo durante los primeros días de uso dieron fe de su contenido. Luego la desidia, ante otros acuciamientos cuestión de poca monta, las convertiría en lo que son: almacenes erráticos y desacertados. Dejémoslo. Nada puede arreglar el desaguisado cuando como en mi caso se cabalga a lomos de la indisciplina.

Como todos los primero de año la fiebre ordenancista me ha puesto en ebullición, me enardece y abrasa. Opto por silenciar el móvil, que no cesa de romperme la concentración con su
lamento chinchoso, son mensajes que llegan de Dios sabe quien y donde, mensajes que van del supino mal gusto a la estupidez más extrema. En la radio suena, en directo y desde Viena[1], el tradicional Concierto de Año Nuevo, lo cual (causa y efecto) hace que sincronice mis movimientos y avive el ritmo.

Y aquí la sorpresa: En una carpeta que aparentemente no destaca de las demás, rotulada como era de prever con un titulo que nada tiene que ver con su contenido doy, para satisfacción mía, con una ingente cantidad de notas que hace años me sirvieron para redactar un simplisimo boletín de divulgación científica que iba anexo a los
fractales de mi amigo Pepe.

Y he dicho que el hallazgo fue satisfactorio, porque habiendo desaparecido aquel modesto boletín del anchuroso mundo, pretendo en lo sucesivo, corrigiendo, expurgando, aumentando y que se yo, volver a avivar aquellas brasas. Así que prosiga el baile, que, aun en su modestia, nunca faltaron en el mocetones garridos y mozas lozanas.

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NOTAS:

1.-
En próximos días volveremos como saltatumbas a Viena.


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Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)


Publicado por Don Gaiferos en 9:15 p. m. |  
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sábado, diciembre 23, 2006

Chanzoneta Pascual




No curemos de apriscar,

aburramos la majada,

que mia fe gran embajada

un zagal oí cantar:

que vamos sin más tardar

hacia allá,

en Belén do el Niño está.




Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)

Publicado por Don Gaiferos en 10:59 a. m. |  
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miércoles, diciembre 20, 2006

De Mariposas y Redes Neuronales.


Lo que sigue debí de posarlo hace días, en el punto y hora en el que Cajal, a secas[1], fue galardonado -cien años atrás- con el premio Nobel de Medicina[2]. Al hecho de que no lo hiciera llámenlo ustedes como gusten: dejadez, estupor crónico, despiste o tontuna. Pero ya puesto a ello, aunque de forma somera y precipitada, mejor continuar que revolcarme voluptuoso en la veredaautocomplaciente de la culpa.

La hermosa figura con la que titulo esta posada (aclaro que el escribiente siempre ha llamado al post, posada; manías léxicas, supongo...), si acaso un pelo descontextualizada, pertenece a Cajal, don Ramón, irreprochable padre de la neurofisiología, ganzúa que saltó los cerrojos de los hasta entonces impenetrables misterios del cerebro; disciplina que enfrentó al hombre con su mismidad, con el conocimiento minucioso e intimo del laberinto físico en el que residen los sentimientos, las sensaciones, la inteligencia misma...

A quienes habitualmente leen sobre
cuestiones científicas les resultara de todo punto imposible negar que aun hoy en día, un siglo después de haber sido mundialmente reconocido, Cajal continua siendo referencia obligada en la literatura científica que a su especialidad concierne. Por decir verdad su teoría de la neurona como unidad morfológica y funcional del sistema nervioso, conserva una vigencia insospechada en el estudio de la anatomía y patología nerviosas. Es decir que las rectificaciones, con la actual tecnología o sin ella, han sido mínimas, debido más que nada a la minuciosa atención con la que don Santiago aplicaba el ojo al microscopio. Mas claro: Cajal, seguramente entre los mejores técnicos fotográficos de la época, observó sus muestras "pixel a pixel" y como tal las dibujó. Cajal consiguió (y no es baladí el logro) a fuerza de paciencia y resolución que un acontecimiento óptico indefinido (le) mostrara su estructura original.

Y esto fue en España, patria de Cain; lugar en el que se aplaude en contra y no a favor; país sobre el que recae la maldición de los malos gobernantes: indolentes unos; enemigos de todo tipo de excelencia académica otros; quisicoseros y chanchulleros hasta los más aptos; papanatas localistas el resto. Hideputas... por acortar. Tal fue la ciénaga de pecados de la que emergió
Cajal. Don Guillermo Fatás cuenta así aquella dura cotidianidad:

«No fue un azar. Fueron años de búsqueda rabiosa, concentrada, acerca de todo género de detalles sobre el tejido del sistema nervioso en la médula, en la retina, en animales, en embriones, en restos humanos, en el tálamo óptico, en la corteza cerebral. Montañas de pequeñas anotaciones, de descripciones minuciosas, de mejoras en las tintaciones de los preparados para microscopia, de combate con el tiempo, con la penuria, con las oposiciones a un puesto docente remunerado -ya, entonces, frecuentemente caciqueadas-, con la falta de instrumental».

Toca tascar el freno. Me conozco y no quiero terminar divagando mientras contemplo embobado el dedo que apunta a la Luna.

Sea todo en honor de
CAJAL (Hijo de larresanos, como recalcan sus biógrafos. Nacido en Petilla de Aragón, 1852 - Finado en Madrid, 1934)


* * * * *


NOTAS:

1.- Como reza en el pedestal de la estatua que, obra de
Victorio Macho, le inmortaliza en el Parque del Retiro.

2.- Premio a pachas con
Camilo Golgi, inventor del método de impregnación del tejido nervioso con sales de
plata, que Cajal desarrolló con técnicas propias.




Publicado por Don Gaiferos en 6:51 p. m. |  
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domingo, diciembre 10, 2006

De clases sociales, y de don Jehová y Eva, señora de Adán.


Pinrreleaba enfrascado en mis cosas por un parque cercano a casa, cuando una pareja de náufragos, surgida de entre una turba de párvulos depravados, me abordó con la delicadeza de un tiro de mierda en la boca. Con un cigarrillo entre los labios ella, vestida todo de negro y calzada con algo así como peanas de santo en procesión, enhebró un gangoso monologo que no supe interpretar si como maldición, saludo o fanático recitado.



Mas bastó que yo hiciera ademan de escurrir el bulto para que él, tres cuartas más bajo que su compinche y con un careto como de títere agarrotado, introdujera una zarpa enemiga del jabón en un bolsón de lona semicerrado. De ahí a librarse de una contundente patada en sus partes privadas le salvo un milagro.


Es decir que durante ese instante en el que dude si sacudirle o no, pudo el hombre sacar un periódico y mostrármelo. Luego me lo ofreció por un precio exagerado. Contrito por mi sospecha infundada se lo compré sin ni siquiera mirarlo. Y aún no había tenido tiempo de borrar la sonrisa lela que llevaba pintada en la cara cuando ya los malsines -tras sortear a los escolares, reptar por entre la mierda de perro que punteaba el césped pelado y disgregar a un grupo de palomas-, regateaban a un grupo de madres ociosas para encaminarse hasta una panda de jubilatas que picardeaba a la solana.



Si no fuera porque hizo el "papel" de soga que tira del caldero, ahora mismo enfundaría sin gastar ni un cartucho mas en aquel mamut lanudo que la sorpresa y cierta lacerante hemiplejía mental me colocaron bajo el brazo. Si, he dicho mamut lanudo y para nada me desdigo, pues al poco me vi, al provecho de la terracilla abrigada de un bareto descategorizado, con una reliquia inexplicablemente viva entre las manos.



Se trataba de una publicación en papel basto e impresión miserable; en portada destacaba una gran estrella que quería pasar por roja sin conseguirlo, ornada con lo que se supone son signos revolucionarios. De su contenido de bouquet chequista ni hablar por alejado de los tiempos, por vacuo y de interés nulo; por lunático y, mas que nada, porque no conozco ni falsilla que seguir, ni excipiente que suavice el trago de lectura tan desquiciada. Si observe, sin embargo, que los hooligans de la "casa estrella" sostenían una devoción desmesurada por achacar todo mal a eso que ha venido en llamarse "diferencia de clases". Pamema que conociéndoles de primera mano vino a recordarme aquella seguidilla que dice:



«En cama el boticario

dice a su hijo:

- No me dés cosa alguna

de la botica.»



Y tal machaconería me trajo a las mientes algo recién leído sobre la intervención divina en la formación de las diversas clases sociales. Y es llegado a este punto donde me apetece -¡no sabéis cuanto!- largar lastre por lo menudo sobre los antecedentes de lo que continua. No lo haré empero. Nada diré, pues, del fincorro en proceso de recalificación que don Jehová tenía cabe los cuatro ríos, ni de sus guardeses: bobalicones y felices como conejos; tampoco lo haré sobre el numero de manzanos y sobre la variedad de los mismos que, abrigados y ahítos de agua, medraban a ojos vista; ni sobre si a don Jehová le chiflaba la compota y al guardes don Adán la mermelada; ni tan siquiera diré palabra sobre aquel ejemplar único de reineta del Bierzo por cuyo fruto don Timoteo Von Thaumaste, diablo de tercera, vino a ver como la mujer pariría con dolor y otras chorradas. Menos lo haré, por si la suelta de lengua me repara algún garrotazo, del cuerpo de sacamantas que con obediencia ciega al terrateniente servían.



Y tras este decir que es callar, esto es lo que me queda:


«Como exponente literario del arraigo de la idea estamental como ordenación providencial de la sociedad, quisiéramos aducir otro testimonio, no por menos conocido menos elocuente en su ingenua y primaria sinceridad. Si bien por la fecha no pertenece este testimonio propiamente a los siglos medios, está, sin embargo, henchido del ethos social medieval, el cual, por lo demás, sobrevivirá en pleno Renacimiento, no sólo en la tradición escolástica, sino también y con singular fuerza, aunque con marcada rigidez, en la teología luterana de la sociedad. En un auto de Carnaval y en un poema, ambos titulados Los desiguales hijos de Eva, Hans Sachs (1494-1576), el más célebre de los maestros cantores de Nuremberg, popularizados por Ricardo Wagner, describe con buen humor cómo Dios Nuestro Señor, después que hubo arrojado del Paraíso terrenal a nuestros primeros padres, les anuncia su visita a la tierra. Eva, madre presumida, sólo quisiera presentar al Señor a sus hijos bien criados y de buenos modales; y a los otros, mucho mayores en número, “torpes, groseros y romos”, los esconde en el granero, entre el heno y la paja, o los mete en la boca del horno. Cuando el Señor aparece, los obedientes niños se inclinan muy cortésmente, le dan la mano y se arrodillan ante El. Contestan respetuosos, como en la escuela, a las preguntas que les hace el Señor, después de lo cual Este les bendice, diciéndole a uno: “Tú serás un rey poderoso”; a otros, “tú, príncipe”; “tú, conde”; “tú, caballero”; “tú, un rico burgués”, y al último, “tú, un doctor sabio y erudito”. Al darse cuenta Eva de cómo el Señor distribuye con mano generosa tales mercedes entre sus hijos más agraciados, siente lástima por los demás, y, confiando en que la gracia del Sñor también les alcanzará, los hace salir de sus escondrijos. Pero cuando


“la turba tosca, despeinada,

tiñosa, piojosa y lacia,

llena de arañazos, sucia, desmañada, torpe,

ineducada y rústica”


aparece gritando ante el Señor, no puede menos de moverle a risa. Y como Eva pide también para ellos la bendición, distribuye entre éstos las profesiones inferiores: “Tú serás labriego; tú, pescador; éste, herrero; aquél, sastre; el otro, tejedor; el de allá, zapatero”, y así sucesivamente. Eva se queja de la desigualdad de las mercedes recibidas; pero el Señor le explica la necesidad de que haya superiores e inferiores en el orden total del mundo:


“No podrían los unos vivir sin los otros,

si todos fuesen príncipes y señores.

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

Que un oficio mantenga al otro.

Con ayuda de mi divino poder,

que se sustenten en la tierra todos,

cada uno en su estado,

que así el linaje humano

se articule en unidad

como en un cuerpo los miembros”»*



*ANTONIO TRUYOL Y SERRA.- ‘La FILOSOFIA JURIDICA Y SOCIAL EN LA CRISIS DEL MUNDO MEDIEVAL’.- Artículo publicado en la REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGIA (Año V., Número 19, Julio-Septiembre de 1947)

Todo visto

Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)



Publicado por Don Gaiferos en 5:45 p. m. |  
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sábado, diciembre 02, 2006

Gaudeamus Igitur (**)


Me cagüen la leche. No pudo ser; no hubo manera. Vino a resultar que a él, a mi colega y amigo Pepe, le otorgaron su novísima licenciatura sin calzarle birrete ni toga ni trapo significativo:o sea que le dejaron con la cocorota y las canillas al aire que se dice. No hubo, por lo que cuenta, pífanos, ni tambores de epinicio académico ni, tan siquiera, incomprensibles disertaciones profesadas en latín escolástico.

Una pena de ceremonia en definitiva, que, de haber sido más rumbosa, el licenciado don José, atendiendo a su espíritu esteta nos la hubiera descrito graciosamente con pelos y perendengues. Eso que perdimos... Eso que perdieron quienes se desentienden, por contrita actividad de ingenio nulo e alegre vida bien pagada, de toda actividad fastuosa que parezca apearlos de su estatus de sabios.

Personalmente me pregunto en que andarían el Mestre General de Ornato y Protocolo y sus adlateres; acaso estuvieran, digo yo, reunidos a cencerros tapados y pasándoselo teta en algún algodonoso
cirro-cumulo, bien practicando el yoga ibérico (siesta), merendando cigüeña que no tornó al campanario o conspirando para joder al Anticiclón de las Azores: Tonterías?

Tonterías no, que no pienso - de momento y hasta que me haga con ciertos imprescindibles datos - colocar a los julays de protocolo de la docta casa al mismo horrible nivel de desorientación vital que, por ejemplo, el de las zopencozapaterozeroladas ministras de cuota; esa rezogante
especie que con cerebros seis o siete tallas por debajo de la necesaria, brinca de alegría y baila con regocijo al contemplar como la naturaleza consigue que los ríos pasen por debajo de los puentes.

Acoto: En mi opinión no hacen estas de menos a sus compañeros de gabinete, tipos mentalmente descatalogados por la historia y el uso y únicamente en activo por la ignorancia ajena y su eminente inutilidad.

Vuelvo a acotar: En general toda la clase política española (los partidos me importan un huevo e irremediablemente mi crítica siempre caerá sobre el gobernante) se pinta sola para mostrar su supina ignorancia sobre todo lo que toca. Es decir que, por lo que toca a la inteligencia y "entendimiento", no se podría casar a ninguno con un asno sin dispensa eclesiástica... Pero “uno no piensa lo que quiere, sino lo que puede”, me parece que dijo
Hébert.

Ya estamos: ya estoy, quiero decir, chancleteando de nuevo y sin miramientos en jardín ajeno. No tengo remedio. El ánimo de criticar con incivilidad y mal café puede conmigo. Es mi sino. Los
cebones que mediante sofismas quieren pasar por flor de la honestidad me vuelven botafuego. Y aquí una pregunta:

¿Será bueno este reiterativo escupir sobre la estulticia? Seguramente no, si es que quiero que este espacio no se asemeje a ese otro que, socapa de servicio publico, llevan las revistas y periódicos con el nombre de «
Cartas al Director»: lacrimoso y monótono invento, seguramente británico, a propósito para despotricar contra cualquier nimiedad, supositicia o no, que caiga a mano. Pero con ser terribles estos tiquismiquis de patio de vecinos que con tanta fruición le dan a la pluma, mas deletéreos aun, si cabe, son aquellos que tras arduos esfuerzos seudoliterarios pontifican una y otra vez, moralizantes, sobre todo lo divino y humano. Categoría a la que no deseo pertenecer.

Pero veníamos hablando aquí de ceremonias de licenciatura y de licenciados... de nuestro licenciado. Así que diré que a quienes le apreciamos esto del cubrecaspas nos resulta indiferente, aunque personalmente no deje de pensar que con el paño encajado hasta las orejas hubiera compuesto buena figura para un retrato de
galería.

Queda, ahora, vestir a nuestro héroe como a un
Niño Jesús de Cartolinha que se tocara con montera, auparle a una mula dócil y de paso animoso, avituallarle con reciedumbre acertada y, si fuera al caso, despedirle con una matimba guanacaratesca allí donde la ciudad fina; al hombro portaría una lupara con ojos de los que agarrotan y achican los genitales, y en la caña de una de las botas de tacón cubano una lengua de buey veneciana. Huelga decir que en adelante su hogar seria las leguas que le separasen del París de la Francia.

Y sepan los libelistas que allí, en su destino, en el
París del Sena, no es trabajo de nuestro brigadista el de conceptuar por triangulación e inversa catenaria el culo de las peponas que migas comen y migas hacen en la sala de compinchazgo del Vauvert. Va, sépanlo, como adelantado de ese sacaperras que antes se llamaba pupilaje y ahora se llama master. Va de colegial al de Navarra, y, a la vez, por ganarse unos durillos y de paso y por el mismo gastar la enemistad perpetua de corchetes, damiselas vanilocas, domines de pan mojar, lechuguinos de fino pisar, avarientos, misacantanos, jetas de colegio y plaza, posaderos, rectorales asexuados y, como no, togados de la Sorbona..., va, digo, de pasante de mi mentor don Panurgo, hijo de carne de placer y de mi señor don Rabelais, factótum de monsieur Pantagruel, bachiller en trapacerías, cagajanoro de tiro largo y apuntar certero, cortabolsas, pífano ambulante, palpa cricas, borrachuzo, vagamundo, limosnero fingido, canalla magnifico, hampón, putero, devoto hipócrita, burlador de sombras, tempestad y llama de París de Francia...

A eso va.

Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)

Publicado por Don Gaiferos en 9:48 p. m. |  
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viernes, noviembre 10, 2006

De Los Garrulos Lenguajes


La verdad, me importa un bledo, aunque no por ello deje de llamarme la atención ese singular lenguaje escrito con el que buen número de sujetos (mayormente jóvenes, supongo) se comunica/expresa, mediante cuanta mierdecilla con teclas cae en sus manos. Lo cual cae dentro de lo normal, opino: tómese como síntesis acorde con el pensamiento reduccionista dominante. Son los tiempos, estos tiempos en los que la educación no es sino que embrutecedora barbarie. El octopus reinventado: con tres pies y ademas tullido.

Y no se ofendan gangosos, ni afásicos, ni tartajas, ni jándalos, ni sialorreicos, ni leporinos, ni silbosos, ni escupe enes de la letra...; en realidad esta mania de escribir como con lengua de estropajo es, a la postre, el mejor de los métodos para ocultar la supina ignorancia que la muchachada guarda sobre los rudimentos ortográficos. Todo un hallazgo...

Un hallazgo que no es tal, sepanlo los zampaletras de los que me ocupo, que la ocurrencia, aunque hija de otros propósitos, documentado está ser obra de profesionales de la judicatura. Asi el Fuero 2 De Tabellionibus [Pedro IV, Zaragoza-1348], prohibe expresamente el uso de abreviaturas, por lo que se ve caudaloso río en los documentos notariales de la época. O sea que se regula el modo de escritura en aras del entendimiento cabal de la piezas protocolizadas, pues a tales extremos debia de llegar aquel farragoso abracadabra escribanil, que el Fuero obliga a los notarios a poner en claro y por propia mano todos sus registros. La sanción prevista para los profesionales que se saltaran la ley a la torera, llevaba aparejada la pérdida definitiva del oficio. La medida, no obstante, resultó excesiva debido a la ingente cantidad documental a la que mudar de letra, asi que en un apretado tira y afloja entre la clase notarial y el rey pudo llegarse a un entendimiento que parece ser conformó a las partes. De esta solución nada dire; no es momento de fintas ni de prolijidades.

Mas todo tiene su reverso. Su contrario. Aquella antipoda con la que toda
geografía humana cuenta. Con abreviaturas o sin ellas, era el caso que, en lo cotidiano, los profesionales de la escribanía (haciendo causa común) aguaban, y de que manera, cuanto documento pasaba por sus manos, hasta convertirlo en base al uso y abuso de proposiciones sin sentido, acotaciones innecesarias, disquisiciones inútiles, fraseología turulata y otras mandangas, en un mistifori realmente ingobernable. Y ello con letrones de no poco tamaño. Natural, oigan, si tenemos en cuenta que tasaban su trabajo de acuerdo con el espacio que este ocupara. ¡Menudo son los rufianes ilustrados!

Dice DANIEL BELLIDO DIEGO-MADRAZO, de la Universidad de Zaragoza: «Número de líneas por plana: En el Fuero Declaratio Privilegii Generalis (Jaime II, Zaragoza-1325), Item, que como los Notarios, tras la queja por lo excesivo de sus tasas, el Rey fija el número de 20 líneas o renglones por plana, para control de las piezas y que no se produzcan “estiramientos o esponjamientos” y poder así cobrar más dinero. El Fuero 1º De taxatione scripturarum et instrumentum judicilium et extra judicialium (juan I, Monzón-1390) indica también [¿incumplieron el mandato o volvio la notarial grey a las andadas?, me pregunto] que tiene que haber veinte líneas por plana o cara de documento o copia...»*

*Procede la cita de una vieja anotación personal que ignora la procedencia. Tengo sin embargo la certeza de estar su origen en las "Actas del Congreso de Historia de la Corona de Aragon", celebrado en Jaca (Huesca). Disculpeme el autor.

NOTA: La imagen que ilustra esta posada es estampa del “Vidal Mayor”

¿Exagero? Pues claro que si, coño, claro que si. Uno de mis lemas: “Toda exageración contiene un poso irreprochable de verdad”

Don Gaiferos (El "don" es imprescindible)

Publicado por Don Gaiferos en 8:55 p. m. |  
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martes, noviembre 07, 2006

NEXUS-7. SEGUNDA EPOCA.

Desde la presente y hasta el mes que viene (DICIEMBRE), ruego consideren a estas posadas como mera prueba técnica. Titúlenlas, si gustan, como «EL HABLAR POR HABLAR TAMBIEN TIENE SENTIDO»

Don Gaiferos (El don es imprescindible)

Publicado por Don Gaiferos en 9:16 p. m. |  
martes, octubre 18, 2005

Señores listeros, en breve volveré a las "andadas". Hasta hoy un largo periodo de trabajo fuera de mi ámbito habitual me lo ha impedido. A los casi cuatrocientos amigos que pacientemente me leen procurare advertirles de la próxima actualización por correo. Gracias a todos por los amables mensajes que, en mi forzada ausencia, me habéis enviado. Mil gracias a todos por venir a demostrar la notable diferencia que existe entre calidad (la de ustedes) y cantidad (aquí risas).

CIRDAN, dicho ahora Don GAIFEROS.

Publicado por Don Gaiferos en 2:18 p. m. |  
viernes, agosto 05, 2005

Fin de la quijotesca viñeta.


TESTAMENTO DE DON QUIJOTE HECHO POR DON FRANCISCO DE QUEVEDO EN ARGAMASILLA DE ALBA, CON MOTIVO DE SU PASO Y PERNOCTA EN ELLA, A SU REGRESO DE LA TORRE DE JUAN ABAD A MADRID EN EL AÑO 1608

(fin de este romance partido)

»Y lo demás de los bienes,
Que en este mundo quedan,
Lo dejo para obras pías
De rescate de princesas.

»Mando que en lugar de misas,
Justas, batallas y guerras
Me digan, pues saben todos
Que son mis misas aquestas.

»Dejo por testamentarios
A don Belianis de Grecia,
Al caballero de Febo,
A Esplandian el de las jergas.

»Allí fablo Sancho Panza,
Bien oiréis lo que dijera,
Con tono duro y despacio
Y la voz de cuatro suelas:

»No es razón buena, señor mío,
Que cuando vais a dar cuenta
Al Señor que vos crió,
Digais sandeces tan fieras.

»Sancho es, Señor, quien vos fabla,
Que está a vuesa cabecera,
Llorando a cántaros triste
Un turbión de lluvia y piedra.

»Dejad por testamentarios
Al cura que a vos confiesa,
Al regidor Per-Antón
Y al cabrero Gil Pezueca.

»Y dejaos de Esplendines,
Pues tanta inquietud nos cuestan,
Y llamar a un religioso
Que os ayude en esta brega.»

»Bien dices, le respondió
Don Quijote con voz tierna,
Ve a la Peña Pobre, y dile
A Beltenebros que venga.»

En esto, la Extremaunción
Asomó ya por la puerta.
Pero él que vio al sacerdote
Con sobrepelliz y vela.

Dijo que era el sabio propio
Del encanto de Niquea;
Y levantó el buen hidalgo
Por hablarle la cabeza.

Mas viendo que ya le faltan
Juicio, vida, vista y lengua,
El escribano se fue
Y el cura se salió fuera.



nota preliminar: enero 20, 2005



CORRESPONDENCIAS:

1.- Belianis de Grecia

2.- caballero de Febo

3.- Esplendian el de las jergas

4.- Peña Pobre

5.- Beltenebros


Ahora un mudar a Don Gaiferos


# # # # #


DON GAIFEROS DICE...
(El DON es imprescindible)


Pues eso, que canseme de CIRDAN y otras "bufonadas". Sigo:


Estigia*

Iban dando con una aldaba golpes.
No pararon durante todo el tiempo
de anunciarse arañando en la conciencia.
Eran seres hondables, advertencias profundas,
ultravioletas luces del sentido,
mensajes infrarrojos del origen.

Venían de remar aguas de olvido.
Volvían del olvido orzando a la memoria,
oh viento de delgadas mariposas, de tenues pétalos.
Todo el tiempo tejieron su algodón de pasos.
hilando su discurso de suspiros.
Todo el tiempo los oí alejarse de la orilla.

Las faldas de la orilla donde el tiempo arrima
la minuciosa arena se deshacia como música,
como un lejano vals de lluvia,
como un foxtrot que rebajara su volumen,
como un violín llevando entre los árboles
el humo en retirada de la luna
o la menguante luz de una extinguida hoguera.

Allende las paredes eran rasguños que ni hacen mella.
Debajo del silencio eran ultrasonidos
que el cóncavo océano dispersa.
Se iban remando mar adentro
hacia un encuentro de naufragios,
ya música parada en el oído
de un caracol profundo y lento,
de un abisal destino.


De mi siempre recordado amigo José Antonio Rey del Corral en "POEMAS". Seleccion 1964-1987.


* Fuente o charca ranera que la mitologia ha colocado en el pais de las sombras. Su acceso era dificil y sus aguas murmuraban sordamente inspirando una tristeza sombria. Para enredar la madeja, los poetas hicieron de ella una ninfa que dan en suponer hija del Océano y de Tetis. Espigando entre mis libros he podido documentar varias Estigia: (1).- Aquella en cuyas orillas sepultó Isis a su esposo Osiris. (2).- Una a la que los arcadios situan en las proximidades de la ciudad de Nonacris; nacia esta en lo alto de una escarpada roca, y sus aguas iban a parar al río Crato. (3).- Otra hay a la que localizan cerca del puerto Lucrin y del lago Averno, en Italia. (4).- En medio de la Arabia feliz, hay autores que situan otra. Hesíodo y nuestro buen Homero la sacan en sus escritos: Para jurar por Estigia, dice Homero (Iliada 14, 15, y Odisea 10), era preciso que los dioses extendiesen una mano sobre la tierra y la otra sobre el mar. Iconologicamente se la representa como a una gachí vestida de riguroso negro que descansa sobre un jarro, cuyo agua cae en un hilillo avaro. De este aguajecarallal ha hecho virtud hasta Platon, quien dice que sus ondas eran azuladas y los pescados que contenia, tan diminutos, descarnados y difusos que apenas podian percibirse; siendo su color de un negro lodoso que sobrecogia el animo. También cita, como si el cabroncete lo hubiese visto, a un monton de repugnantes reptiles que moraban en sus orillas. Los señores griegos suponian que los hideputa, los taxistas, los borbones, los notarios, los sindicalistas, los corredores de comercio, los franceses, los moros de la volencia catequizadores, los registradores de la propiedad, los artistas por la barba subvencionados, los delatores y chivatos, los de la S.G.A.E., los politicos todos, los empleados de grandes almacenes, los mitrados, los relojeros, los sacamantecas de la deuda historica, los deportistas emputecidos, ciento y un mil más y un cabrón que hasta hoy se hacia llamar Cirdan iban de cabeza a la puta piscina esta. ¡Ojala!


«COSAS QUE EN SU DIA ESCRIBI Y NO OS PUSE» (respetese el palabro mierda)

Días atras quedamos en el mundo arcaizante de Hesíodo y Homero. Y no coloco el adjetivo a humo de pajas, que, poco despues, en el siglo VI a. d. c., se producira en Jonia (una extensión de tierras a lo largo de la costa oriental del Mar Egeo) un renacimiento cultural que arrumbara con todo lo que los viejos escribidores habian hecho preconcibir al comun de los mortales. Así, las obras puramente imaginativas pasan a ser identificadas como actos del intelecto y su confusión con la "ciencia" es considerada, por los más adelantados, como mera superstición. Pensad en este cuerpo critico como en desdeñosos y escepticos volterianos antes de Voltaire. Pero traigamos agua a nuestro molino: A Heráclito de Efeso, cuentan se le oyo murmurar, sotto voce, que Homero debiera ser eliminado de los juegos y azotado, puesto que el trato con muchas cuestiones no tiene porque implicar un conocimiento razonable de la mismas. Jenófanes, seguramente el mayor iconoclasta entre los señores griegos antiguos, toma la pluma para, en cinco devastadores hexámetros dar cuenta del origen del antropomorfismo: "Si los bueyes y los caballos y los leones tuvieran manos/ y pudieran con ellas dibujar y hacer cosas como los hombres/ los caballos dibujarían figuras de dioses semejantes a los caballos y los bueyes/ como los bueyes: y cada uno formaría sus cuerpos/ semejantes al propio". Es el mismo Jenófanes, hasta los güevos del consentir acritico de sus mayores hacia los dioses, ampliiiiisima colla de malandrines cargada de todos los vicios y pecados imaginables (Razón moralizante no le faltaba. A modo de ejemplo: Zeus era un puto parricida dominado por su mujer, a más de un adúltero de carajo alegre y problematico, indiscriminado y mayormente vano. Hera, además de ser dominadora, tiraba a la vanalidad y la tonteria; era una diosa "pija", por mejor decir. Ganimedes, de aqui para alla con su copetin de ambrosia excitaba, cual proxeneta, a la asamblea olimpica a la pederastia. Hefesto, cojo y feo, es cornificado por la zorra de Afrodita, su esposa; además de que representando a la "tecnologia" es objeto de mofa y escarnio por parte de los demás dioses...), quién se sirve del siguiente reproche: "Homero y Hesíodo han atribuido a los dioses todas las cosas/ que son objeto de vergüenza y censura entre los hombres".

Criticas aparte, forzado es reconocer que el mundo de Hesíodo-Homero es un mundo de transición que, por razones obvias, transformara el futuro de la Hélade: Se introducira el alfabeto* y se recuperara una literatura con elementos micénicos y orientales; nace la ciudad (casas** agrupadas sin orden ni concierto, según el capricho del propietario, formando un dedalo de callajuelas desiguales que, a día de hoy, solo puede compararse con el de algunos barrios antiguos del norte de Africa) con su acrópolis defensiva, sus murallas y cierta organización politica aun en definicion; aparece una nueva religiosidad con santuarios que pierden su caracter local y se panhelénizan, se construyen templos en los que empieza a intuirse cierto canon arquitectonico, y empieza a manifestarse cierto culto local a lo que hemos dado en llamar héroes***; a todo esto añadir cierto despegue economico basado en el desarrollo artesanal, el comercio**** y el fuerte impulso de la actividad colonizadora... Dicho esto, me pide el cuerpo largar sobre la obra literaria de Hesíodo*****: La Teogonia y Los Trabajos y los Días (hermoso titulo este ultimo, eh). No tengo tiempo sin embargo, así que, aunque a la pata-coja, continuare con los prosopopeyicos señores troyanos.


*La escritura aquea (hay que entender que griegos, argivos, dánaos o aqueos son una misma unidad en la terminología homérica) había desaparecido con la invasión doria de 1200. Tras un examen de la sociedad descrita por Homero se puede concluir que la escritura no era utilizada, aunque en un pasaje de La Iliada (VI, 166 y sgts.) el rapsoda dice que Preto envió al rey de Licia un mensaje, por mano de Belerofonte, en una tablilla doblada. La historia de esta misiva, cobarde y vengativa por demás, puede contarse asi: Esta Belerofonte en Corinto, acogido a la hospitalidad del rey Preto, consorte de una tal Estenobea, dama casquivana que no queria otra cosa que tirarse al huesped de su marido. Pasa olimpicamente de ella el pollo, y esta, cabreada como un mandril con ladillas, le acusa de haber intentado violarla. Va entonces el marido ofendido y envia al chico a Licia, donde reinaba Yobates, padre de la despechada Estenobea, con un mensaje que más o menos decia: "El portador de esta misiva ha intentado dar con fuerza y por retabufa a tu chica Estenobea. Stop. Felizmente no lo ha logrado. Stop. Como padre de la injuriada ruego vengues la afrenta. Stop. Nos veremos en Delfos en los "juegos Píticos". Stop". Yobates, acaso por no quebrantar las leyes de la hospitalidad o porque tuviese noticia de que la muchacha era más puta que las gallinas de Jerico, encomienda al mozo una serie de empresas de riesgo insalvable. Sale el chico bien de todas ellas, y es entonces cuando Yobates, reconociendo la inocencia de Belerefonte y la proteccion especial con la que le honraba el cielo, le da por esposa a su segunda hija y le declara su legitimo sucesor. Este Belerefonte fue jinete del caballo Pegaso: alado, conductor del carro de la Aurora, semental muy saltador y padre de los centauros. A sus blancos lomos una vez quiso acceder al Olimpo, pero Zeus, picado en su orgullo de matasiete, mandó a un tábano que picó al bruto en su miembro generatriz, lo cual que de la subita espantada lanzó a su montador al suelo. De tan sobresaliente costalada Belerefonte quedó ciego y cojo. Otros dicen que murió.


**Las comunes estaban compuestas por un piso bajo dividido en dos piezas pequeñas, y de un piso al que se accedia generalmente por una escalera exterior. Donde la topografia lo permitia, la parte inferior estaba abierta en la roca; en todo caso los muros estaban construidos con madera, fino ladrillo o argamasa (los cacos de la época antes que forzar cerraduras preferian perforar los muros exteriores). En el interior, la tabiqueria estaba blanqueada con cal; las chimeneas eran aliviaderos que no existian y el personal quitaba los frios con braseros. Los pudientes moraban en casas que semejaban a los palacios homéricos y estaban comprendidas por lo general de tres partes: una entrada bajo la responsabilidad de un esclavo en funciones de portero, la zona masculina, cuyas salas y cámaras daban a un patio rodeado de una galería cubierta sostenida por columnas, y, finalmente, el departamento de mujeres o ginecceo, que daba sobre un jardin. El mobiliario principal lo constituian - por mejor entender me salto a la torera las denominaciones originales- butacas, sillas, trípodes, taburetes, lechos de reposo, lechos de mesa (se le daba a la mandibula tendido) y cofres, que servian para guardar los vestidos y los objetos preciosos, puesto que los armarios y alacenas no se conocian. En las casas de fortuna sobresaliente las paredes estaban ornadas con pinturas y los suelos cubiertos de tapices y cojines.


***Por sacar pecho, los señores griegos con mando en plaza decidieron considerar a sus antepasados como dioses protectores de los pueblos y las ciudades, dándoles el nombre de héroes. Toda ciudad que se preciara tuvo su héroe nacional, al que se le erigía un santuario y se le rendía culto. A esta panda de tunantes descarriados se les conocía también como semidioses; esto porque se les consideraba fruto de la violación o coyunda de una divinidad con un príncipe o una princesa, lo cual es una bonita forma de darse lustre y guardar las formas. Más, que hociqueando en mi florida biblioteca para dar a esta posada visos de verosimilitud, he podido comprobar que esta caterva de referencia estuvo compuesta, por lo general, por reyes o guerreros cuyo valor o hazañosas trastadas quedaron grabadas en la imageneria popular. A otros se les confunde con personajes divinos que bienen a encarnar algun fenomeno de la naturaleza.


****Hablamos de una época en la que las ideas seguian siempre las rutas comerciales existentes y viajaban, en realiadad, a la misma velocidad que las mercaderias. Además, el comercio despliega, por si mismo, cierto escepticismo hacia lo mistico para asentarse en el conocimiento y dominio del mundo físico: Ni dioses ni hostias; aquellos comerciantes, cultos por demas, estimaban friamente una realidad para la que la magia y la casuistica sobrenatural era irrelevante. Natural, que un tipo que acumulaba un capitalito a base de riesgo, esfuerzo y trabajo, sabia que habia participado en el resultado del mismo y no estaba nada dispuesto a considerarlo como obra de este o aquel dios tutelar. "La pastizara para el que arriesga y trabaja", asi de sencillo...


*****Copio a la letra de un librillo que malvive en casa: Hesíodo (mediados del siglo VIII a. de C.) es considerado el más famoso de los poetas griegos, después de Homero. Nació en Ascra (Beocia). Virgilio y Lucrecio se inspiraron en su obra «Los trabajos y los días» que es el primer poema didáctico griego. También escribió la «Teogonía» que trata de la creación del mundo, del océano, la tierra, el cielo, las estrellas y los dioses.



La homerica trifulca despues de un interregno obligado.

Tiene bemoles que todos los recesos que hago sean por obligaciones con el trabajo. Un asco, pues probado está que el trabajo embrutece, envejece y nadie agradece. En fin, pelillos a la mar... Por lo demás, y sin animo de ser demasiado extensivo, decir que apenas acabo de dar fin a la lectura de un viejisimo artículo titulado "La fibre moyenne des grandes voûtres hyperstatiques", publicado en "Annales des Travaux Publics de Belgique", y me he puesto a aderezar esta cronica, cuando por la ventana abierta de par en par me llega un rumor sordo y airado. Logico: En la tele o caja porcatoria, los pelotoneros nacionales estan midiendose con sus homologos portugueses. Supongo que no patearan al gusto de la parroquia, puesto que de tanto en tanto me llegan palabras y frases impronunciables. Que esta gaseosa y patetica banda de "pisapraos" gane alguna vez algo, es más dificil que ver cagar a un gnomo bajo la cazoleta percusora, pongo por caso extremo, de una máquina de movimiento perpetuo. Poco o nada entiendo de la cosa esta del peloton, pero viendo al julo con gorrilla que les guia siempre he dado toda esperanza por perdida. En realidad deverian apartarle del oficio y hacerle por beca u cuota ministro. Joder, que magnifica tripleta haria con el de exteriores y el de lo de las escopetas. El primero es uno de esos tipos a los que mandas a por un helado, les enculan a la ida, les enculan a la vuelta y encima te traen churros. El otro es una especie de ente difuso que está entre can medallolatra de la serie animada "Los Autos Locos", Eva Peron y Madame Bovary, pero en paisanin manchego con el pelo esculpido a navaja y lengua de trapo. De las señoras cuotas callo por no descojonarme de risa. Y España y los españoles como siempre, por no variar, bajo la bota de lo más canalla de cada casa, siguiendo los pasos y dictamenes de sus encubiertos enemigos y con el culo al aire. Claro que, lamentaciones a un lado, a servidor las cosas de estos gangs (ellos, tontos en visperas, los autodenominan partidos) que unicamente piensan en sobrevivir y no en servir le importan un pijo [Tachado por obsoleto y no por incierto]. En realidad, juntos o por separado, unicamente me mueven a sostener una ironica sonrisa, como la que Democrito, a quién llamaban el "filosofo risueño", paseaba por Atenas, consciente de la irreversible necedad de los hombres. Que se jodan y punto.

Y llegó la hora de ornar los palos con gallardetes, tomar la rueda del timón (1) y zarpar hacía Troya en esta noche de luna glorificada.


NOTAS:

(1).- Por lo que para nuestra civilización significa, no es cosa baladi esto del timón. De un libro que tengo entre manos, a mi modo y con cierto cargo de conciencia (me jode en extremo utilizar palabras de otros para contar lo que a no ser por falta de tiempo bien pudiera hacer con la mias), extraigo:

«La marina antigua al completo utilizó el timón-remo, cuyo punto de apoyo dependía de la fuerza muscular del timonel e impedía toda navegación a contraviento. Era inútil aumentar el número de remeros o el tamaño de las velas, pues si la energía suplementaria así obtenida superaba a la del timonel, el navío se desviaba de su ruta. (En tales circustancias el uso de la vela quedaba supeditado a que el viento soplara por popa favorablemente).

[...] este primitivo sistema de dirección dificultó cualquiera otra navegación que no fuera el cabotaje costero. Los puertos antiguos eran estrechos, adecuedos para los navíos empleados y las playas servían con frecuencia para sirgar (llevar la embarcación a la orilla a puro huevo, tirando de un maroma solo apta para manos fuertes y encallecidas) allí las embarcaciones...

Los egipcios, que al parecer estudiaron el problema a fondo, añadieron varios remos a la popa, sujetos por otros tantos timoneles. La dificultad de esta maniobra sólo la hacía practicable en los ríos anchos y de aguas tranquilas como el Nilo. (Ahora que lo pienso: En alguna de las cajas con libros que guardo en mi pueblo, duerme el sueño de los justos un librito, todo él, dedicado a los problemas vectoriales que se dan en determinadas condiciones de navegación. Igual pido a alguno de mis chicos que le busque). Los griegos y los romanos, enfrentados con el mar desde los más remotos tiempos, tuvieron que contertarse con la barca primitiva, equipada con una sola fila de remeros. Se hicieron varios ensayos para aumentar el número de éstos. Lo mismo que ocurría con los timoneles múltiples, los inconvenientes eran más que las ventajas, no sólo a efectos de la dirección sino también porque la profusión de remos enredaba a unos con otros...

Los bizantinos, como paisanos prácticos que eran, no se calentaron la sesera para introducir innovaciones, contentandose con el sistema clásico puesto a prueba por el correr de los años. Cada navío podía trasportar de 50 a 200 hombres. Su peso, necesariamente ligero, impedia toda protección exterior de metal. Pese al invento del fuego griego, los marinos de la Alta Edad Media preferían la ligereza, madre de la maniobrabilidad y de la velocidad, a la protección metalica. Una flota de 200 a 250 naves era necesaria para el transporte de 25.000 hombres con sus correspondientes equipos. Como es natural, los soldados tenían que ayudar en las maniobras e incluso remar cuando no hacía viento.

La marina vikinga era una cosa analoga. Basta contemplar los tapices de Bayeux para darse cuenta de que Guillermo el Conquistador atavesó la Mancha con barcazas, cada una de las cuales iba cargada con cincuenta hombres. Los caballos, trabados, iban en el centro, rodeados por los jinetes. Los árabes, como los vikingos, sólo conocían el timón-remo. Dado que no se podía contrarrestar la furza del viento, este sistema de dirección hacía muy peligrosa la navegación en alta mar. El exiguo tamaño de las barcas antiguas obedecía, en parte, a la necesidad de abordar en cualquier playa apenas el tiempo empeoraba.

A principios del siglo XIII, un invento vino a cambiar por completo las condiciones de la navegación, permitiendo la exploración de los Océanos y suprimiendo el uso de remeros. Se ignora, y se ignorará siempre, el nombre del genio que concibió la idea del timón de codaste articulado, cuyo perfeccionamiento trajo consigo consecuencias más importantes
(ni quito ni pongo rey) que las del vapor, la electricidad o el motor de explosión. Consistía en fijar en la popa un timón profundamente sumergido en el mar por debajo de la línea de flotación, por medio de goznes metálicos independientes de la fuerza muscular del timonel. Una barra rígida y larga permitía imprimir a este timón un movimiento a derecha o a izquierda, multiplicándose la fuerza de timonel a razón de la palanca, según el principio de Arquímedes. Sólidamente fijado en el ángulo deseado, permitía, sin ningún esfuerzo humano, la utilización de los vientos más variables, corrigiendo su acción sobre las velas por medio de una maniobra adecuada. Los navíos podían en adelante navegar oblicuamente o casi a contraviento, dando al marino una libertad de maniobra que decuplicaba su seguridad. Las condiciones de los viajes cambiaron así de una manera radical, abriéndose los más vastos horizontes a los emprendedores navegantes.

[...] Este invento procede del Atlántico, pues fue utilizado en primer lugar por las flotas inglesas, germánicas y escandinavas, pasando de allí al Mediterráneo occidental, donde los genoveses lo adoptaron antes que los venecianos. Los árabes y los griegos fueron los últimos en conocerlo, como está ampliamente demostrado por el detallado relato del combate naval del 20 de abril de 1435 ante Constantinopla, en el que cuatro navíos genoveses provistos de timón articulado se vieron asaltados por 150 barcos turcos del antiguo modelo. Cesó el viento y los grandes navíos occidentales fueron cercados por el enemigo, con gran peligro de ser capturados. Mas cuando sus velas
(diré que velas latinas -invención griega o siria, a pesar de su nombre -, las cuales proporcionaban a los veleros, incluso a los más voluminosos, una facilidad de maniobra que su quilla redondeada no les habría prmitido) volvieron a hincharse, rechazaron a los barcos del adversario como si se tratara de simples balsas y llegaron sanos y salvos al Cuerno de Oro.

Gracias al invento del timón de codaste articulado, bla, bla, bla...


Para quienes gustan de espurgar en red, que no es mal divertimento y a éste aleluyero no cansa:

-> Nave vikinga, siglo IX, hallada en Oseberg (Noruega)

-> Galera mediterranea del siglo XII (miniatura de Pietro de Eboli, ">Liber ad honorem Augusti, Bibliotèque de la Bourgeoisie, Berna. Cod. 120, fol. 119.

-> Nave escandinava del siglo XIV. Fresco (iglesía de Skamstrup, Dinamarca). National Historiske Museum Frederiksborg.

-> Galera veneciana del siglo XV. (Bajorrelieve del Sepulcro Contarine, Padua)

-> Naves redondas. Retablo de Santa Úrsula (Sacristía del Convento de San Francisco de Palma de Mallorca)

-> Naves redondas --sin sistema de gobierno-- de la Pre de la Castellitx. Museu de Mallorca.

-> Coca del retablo de San Nicolás (en popa se aprecia el sistema de engaste del timón de codaste). Museu de Mallorca.

-> Marinos venecianos (Códice “DE PASSAGIIS IN TERRAM SANCTAM”)



Y...
Ahora, antes de que el lunes-lunero tenga que irme a currar, preparare la mochila, la cargare en el coche y echare unas horas para llegarme a mi río favorito, que corre a medio domar entre pequeños cerros redondeados, paleozoicos, ornados por castaños y robles. Luego todo será no hacer nada. Absolutamente nada, que, aunque pocos lo entiendan, uno viene a valer, y no lo digo por joder sino sumariamente convencido, por las cosas superfluas de las que es capaz de prescindir, por los acontecimientos de los que despectivo aparta la mirada, por las necesidades acomodaticias que, de un papirotazo, puede suprimir.


Don Gaiferos (el Don es imprescindible) os saluda. Hasta la próxima.
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