lunes, junio 09, 2003

Paradoja Cervantina.



PARADOJA. Etimológicamente "paradoja" significa "contrario a la opinión", esto es, "contrario a la opinión recibida y común". Cicerón decía que lo que los griegos llamaban paradoja "lo llamamos nosotros cosas que maravillan". La paradoja maravilla porque propone algo que parece asombroso que puede ser tal como se dice que es. En retórica se llama "paradoja" a la figura del pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción.

CERVANTES SAAVEDRA (Miguel de), escritor español (Alcalá de Henares 1547 - Madrid 1616) En la batalla de Lepanto, bajo las órdenes de don Juan de Austria (1), sirviose en servir buenos mamporros a los turcos de Ali Bey. Durante un par de años más, hasta que las calzas se le fueron hilo a hilo (2), continuó interviniendo en otras acciones bélicas de menor enjundia. Tomó gusto por las ensaladas aliñadas al modo agareno durante los cinco años que permaneció cautivo en Argel, regresando a España gracias al rescate apoquinado por el trinitario fray Juan Gil, el 24 de octubre de 1580. Despues de un poco más en la milicia, campaña de Portugal y una misión en Orán por cuenta de la secreta, podemos decir que acaba la vida heroica de Cervantes. A partir de entonces su vida transcurrió oscuramente, pero lo soportó con la inalterable dignidad de un Job redivido. Miguel de Cervantes fue un escritor en sombras y sin prestigio alguno hasta los cincuenta y ocho años, cuando apareció la primera parte del Quijote. Sólo disfrutó, pues, de once años de gloria literaria, la cual, todo hay que decirlo, tampoco le dio para comprarse un ferrari y un chalet en la sierra.

En su universal obra "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", en la Segunda Parte, Capítulo LI: "Del progreso del gobierno de Sancho Panza, con otros sucesos tales como buenos", Cervantes nos despacha una paradoja, propuesta a Sancho Panza cuando, por burla de los duques, ejercía de gobernador de ínsula Barataria.

Un caudaloso río dividia dos términos de un mismo señorío. Sobre este río estaba una puente, y al cabo della, una horca y una como casa de audiencia, en la cual de ordinario había cuatro jueces que juzgaban la ley que puso el dueño del río, de la puente y del señorío, que era de esta forma: "Si alguno pasare por esta puente de una parte a otra, ha de jurar primero adónde va; y si jurase verdad, déjenle pasar, y si dijere mentira, muera por ello ahorcado en la horca que allí se muestra, sin remisión alguna".

A pesar de la rigurosa condición de la ley, todo transcurría con monótona normalidad. Juraba el personal, se echaba de ver que decían verdad, y los jueces les dejaban pasar libremente. Hasta que tomando juramento a un pollastre que por allí pasaba, juró y dijo que iba a morir en aquella horca que allí estaba.

Palparonse los testículos los jueces y, sea por asombro o costumbre, escupieron aunados a un moscón posado en una mancha de vino. Cabildearon un rato sobre el juramento de aquel sollastre y al fin dijeron: "Si dejamos pasar libremente a este hombre, mintió en su juramento, y, conforme a la ley, debe morir; y si le ahorcamos, como juró que iba a morir en aquella horca, habiendo jurado verdad, por la misma ley debe ser libre".

(1) Don Juan de Austria regentaba el bloque central de la flota: 64 barcos, los más fuertes. A su "Real" acompañaban las naves capitanas de Venecia (Sebastián Veniero), de Génova (Ettore Spínola), del Santo Padre (Marco Antonio Colonna) y de Saboya (Monseñor de Ligny).

(2) De la condición del soldado español de la época, también da cuenta Cervantes en el Quijote, Primera Parte, Capítulo XXXVIII: "Que trata del curioso discurso que hizo don Quijote de las armas y las letras": "No hay ninguno más pobre en la misma pobreza, porque está atenido a la miseria de su paga, que viene tarde o nunca...; y a veces suele ser su desnudez tanta, que un coleto acuchillado le sirve de gala y de camisa. En la mitad del invierno se suele reparar de la inclemencia del cielo, con sólo el aliento de su boca, que, como sale de lugar vacio, tengo por averiguado que debe salir frío, contra toda naturaleza"

Y que esto os anime a leer... lo que sea.
Publicado por Don Gaiferos en 7:54 p. m. |  
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