domingo, junio 29, 2003

Quejica que es uno.


Lo lamento. Lamento de veras que el post anterior haya quedado en estado tan comatoso. Pero así lo dejo, si señor; no por descortesía, claro está, sino para vergüenza y escarnio propio. De este modo, cada vez que le vea o recuerde, caeré en la cuenta de que la prisa es una mala consejera que lleva a fatalidades y equívocos.

En fin, que para quitarme el mal sabor de boca he conducido hasta el campo, he encendido un buen "toscano", y a la fresca de unos pinos he leído algo sobre el gran Leonardo. De vuelta me he sentado en una terraza con una birra fresquita en la mano, en tanto a un tiro de piedra, un trilero limpiaba los bolsillos a un par de tipos que no debían de saber sumar ni con los dedos.

No es que las desgracias ajenas me hayan arreglado el día, pero parece que me siento algo mejor y, sobre todo, menos bobo.

Lo dicho y hasta más ver
Publicado por Don Gaiferos en 10:46 p. m. |  
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